El servicio geológico estadounidense ha advertido que la actividad
sísmica ha aumentado en el país en los últimos siete años por el uso de
la fracturación hidráulica.
El estado de Oklahoma ha anunciado esta semana un plan de medidas
para reducir el elevado número de terremotos que ha registrado en los
últimos años y que parecen estar asociados al empleo masivo de la
técnica de fracturación hidráulica o "fracking" para extraer petróleo y
gas de esquisto.
El nuevo programa, que ahonda las regulaciones
anunciadas a comienzo de año por la Oklahoma Corporation Commission
(OCC), exigirá que se reduzca a partir de ahora el volumen de
inyecciones de aguas residuales un 40% en 400 pozos del estado respecto a
las cifras de 2015.
"El plan de reducción del centro de Oklahoma
cubre un área donde hemos llevado numerosas y localizadas acciones en
los últimos doce meses, como las Cushing, Crescent y Edmond", explicó
Tim Baker, director de la división de petróleo y gas de la OCC en un
comunicado. Se trata de un área que cubre 13.000 kilómetros cuadrados.
Baker
señaló que estas nuevas exigencias suponen "una reducción de los más de
300.000 barriles diarios que se inyectaron en 2015" y buscan ser una
iniciativa para adelantarnos a la actividad sísmica.
Un comunicado
del Servicio Geológico de EEUU (USGS) de 2015, advirtió que la
actividad sísmica inducida ha aumentado notablemente en EE.UU. desde
2009, especialmente en el centro del país, por el auge del uso de la
fracturación hidráulica.
Oklahoma es el principal afectado por
esta alza en la actividad sísmica; seguido de Texas, Kansas, Colorado,
Nevo México y Ohio, que en los últimos años han registrado sismos con
más frecuencia de lo habitual.
En 2010, Oklahoma registró tres terremotos de más de 3 en la escala Richter, mientras que en 2015 registró 907.
En
febrero, este estado del centro de EEUU, y donde se concentra un gran
número de pozos de "fracking", sufrió el tercer sismo de mayor magnitud
de su historia, de 5,1 en la escala Richter.
El auge de la
fracturación hidráulica se encuentra detrás del "boom" energético en
EEUU, cuya producción nacional se ha disparado en los últimos años
gracias a esta técnica que permite el acceso a bolsas de petróleo y gas a
las que anteriormente no era posible llegar.
Esta polémica
técnica de extracción inyecta en el subsuelo una mezcla de agua y
productos químicos a altas presiones para romper las rocas porosas que
almacenan los combustibles y así liberarlos.
El lunes, el precio del Brent de referencia
en Europa se situó en mínimos de noviembre de 2003 en los 28 dólares,
mientras que el West Texas estadounidense se ha visto arrastrado hasta
los 29 dólares. Esto es así porque a los fundamentales bajistas del mercado, con un problema de sobreproducción y una demanda que no es capaz de absorber el exceso de oferta, hay que sumar lavuelta al circuito de Irándespués
de que este fin de semana la Organización Internacional de Energía
Atómica (OIEA) haya confirmado que el país ha cumplida con las
exigencias impuestas en julio para levantarle las sanciones. Esto va a
suponer la entrada inmediata de 500.000 barriles al día, a los que hay
que sumar otros tantos en los próximos meses. De esta manera, los bancos
estadounidenses se enfrentan a un futuro complicado, teniendo en cuenta
que han sido los encargados de financiar el boom del ‘fracking’ en la
primera potencia del mundo. Como muestra Bloomberg, Wells Fargo,
Citigroup y JPMorganhan provisionado más de 2.000 millones de dólares en conjunto para cubrir los prestamos al sector energético
en el caso de que el petróleo continúe estando en los niveles actuales.
No hablan de las cantidades prestadas por los pequeños ahorradores.
Quiebras de productores en EEUU
Y es que cada vez son más productores de crudo y gas natural que se acogen a la Ley de Bancarrota. Tal es así que, hasta la fecha, las
pérdidas de la cartera energética de Wells Fargo ascienden a 118
millones de dólares en el cuarto trimestre y las de Citigroup a los 75
millones de dólares.
La Industria del petróleo de Estados Unidos ha entrado de repente en serios problemas financieros.
Las deudas de las empresas de fracking en EEUU siempre han sido bien conocidas,
pero mientras el dinero de la FED estuvo al 0% no hubo problema en
crear más y más deuda para dar creditos a la industria del fracking.
Ahora además de llevarse el dinero de pequeños ahorradores quieren el
dinero del gobierno de Estados Unidos.
La realidad ha tardado en visibilizarse en los medios de desinformación masivos pero finalmente ha llegado.
42 compañías petroleras norteamericanas se declararon en quiebra en 2015, según una lista elaborada por Haynes and Boone.
“Si bien ahora nos
reimos cuando vamos camino al surtidor de la gasolina ahora, nos
dirigimos camino de la dependencia de la OPEP y el petróleo extranjero”,
escribió. Greg Valliere,
estratega jefe de Horizon Investments, piensa que un rescate del sector
del petróleo podría convertirse en el próximo gran tema en el Congreso. “Si
Washington puede rescatar a los grandes bancos y la industria
automotriz, por qué no un rescate para las compañías petroleras?” Valliere escribió en una nota a clientes el jueves. Sheila
Hollis, socia del buffete de abogados Duane Morris, también ha escuchado
quejas acerca de un plan de rescate para el petroleo. Sin embargo, ella duda que haya la voluntad política en Washington para hacerlo. “Tiene sentido en teoría” dijo ella.
Sin duda, todavía es pronto para la idea de un rescate federal. Un portavoz del Instituto Americano del Petróleo dijo a CNNMoney que no había oído mencionarlo antes. No parece haber ningúna propuesta legislativa inminentes en el Congreso para un rescate a gran escala.
Sin embargo, el senador Lisa Murkowski y Rep. Fred Upton planean
reunirse para discutir un paquete de energía que podría incluir
propuestas modestas como agilizar el proceso para la exportación de gas
natural y aflojar las regulaciones ambientales, de acuerdo con The Hill.
Kilduff, el gestor de fondos de cobertura, propone las ideas más audaces, que incluyen:
– Pagar a productores de petróleo que cierren pozos, lo que reduciria los excesos de oferta. – Asistencia financiera para preservar los pozos para cuando los precios repunten. – Garantías sobre creditos para mantener la industria a flote – Reformar el código de bancarrota para ayudar a reestructurarse a las compañías petroleras en apuros . – Permitir al gobierno federal que compre terrenos con pozos perforados pero sin terminar.
¿La industria petrolera aún quieren un rescate financiero?
Buddy Clark, un
veterano de 33 años en el espacio de las finanzas de la energía, pone en
duda que estas ideas cambiarian la situación. “El problema con la mayoría de estas empresas es que están sobreendeudeudas. Añadir dinero federal no ayudaría a la ecuación“, dijo Clark, socio de la firma de abogados de Houston Haynes and Boone. También pone en duda si los productores ferozmente independientes en lugares como Texas quisieran aceptar la ayuda federal. “En realidad, nadie quiere acostarse con el gobierno federal”, dijo Clark. La Asociación
Independiente del Petróleo de América, que representa a miles de
productores independientes, dijo a CNNMoney que no está interesado en un
plan de rescate de Washington.
Muchos estadounidenses se oponen incondicionalmente a cualquier ayuda federal para la industria petrolera. “Los demócratas lo convertiría en un rescate de ExxonMobil (XOM). Sería un desastre político”,
dijo Joe McMonigle, ex jefe de personal del Departamento de Energía,
que ahora es un analista de energía en Potomac Research Group. Además, los grupos
ecologistas se enfurecerán si el presidente Obama ayudara a los
productores de petróleo que sólo se refería como “energía sucia” en su
discurso del Estado de la Unión.
“Es una propuesta escandalosa. Obviamente nos oponemos a ella, “, dijo Athan Manuel, un funcionario de la Sierra Club.
Una idea que
propuso Kilduff puede generar más simpatía: dar a los trabajadores
petroleros prestaciones por desempleo o empleo temporales como
guardianes gubernamentales de los campos petroleros. 130.000 empleos de energía desaparecieron en 2015 ya que las compañías de petróleo y gas natural recortaron el gasto. Las cartas de despido seguirán llegando. El año pasado, 42 compañías petroleras norteamericanas se declaró en quiebra, según una lista elaborada por Haynes and Boone.
Empresas perforadoras de EEUU como Samson Resources y Magnum Hunter Resources ya se han declarado en quiebra
Durante este año, la industria del fracking ha logrado resistir con
el petróleo revoloteando en los 50 dólares por barril. Para hacer frente
a un desplome de los precios del 50%, se despidieron a miles de
trabajadores y centraron las actividades de sus plataformas en los pozos
más importantes y productivos, aprovechando la tecnología más avanzada.
Sin embargo, en 2016 y con el precio del petróleo a la baja, está por
ver si esta industria resistirá o se 'secará' su producción de barriles.
Para un sector que ya ha recortado todo lo que podía, la nueva caída
del precio del petróleo es un golpe devastador. Las perforadoras "no
están preparadas para sobrevivir con un petróleo a 30 dólares", según
R.T. Dukes, analista jefe de Wood Mackenzie en Houston.
La Agencia de la Energía de EEUU prevé un recorte récord de la
producción de 570.000 barriles de media al día en 2016. Esto es
precisamente lo que está buscando la OPEP al inundar el mercado de
petróleo, lo que provoca una caída de los precios y presiona a los
productores mundiales que incurren en costes elevados. Es una estrategia
de alto riesgo, cuyo éxito depende de la retirada de los productores de
shale antes de que las dificultades financieras lleguen a los países
más fuertes de la OPEP.
De momento, empresas perforadoras de EEUU como Samson Resources y Magnum Hunter Resources ya se han declarado en quiebra.
Los bonos del sector energético de mayor riesgo se negocian a unos
precios demasiado bajos, según Spencer Cutter, analista de Bloomberg
Intelligence. El índice energético BofA Merrill Lynch U.S. High Yield
Energy ha perdido casi todo lo ganado desde 2001.
"Vamos a ver un aumento de quiebras, así como de ventas de activos y
las crisis de deuda", dijo Jeff Jones, director de Blackhill Parnters.
"Un petróleo a 35 dólares sin duda acelerará la crisis" de estas
compañías. Elemento desestabilizador
Para entender por qué la producción está a punto de colapsar tenemos
que remontarnos a sus orígenes. Los geólogos conocían la existencia del
shale, o petróleo no convencional, desde hacía mucho tiempo. Sin
embargo, los elevados costes y la tecnología aún no permitían que su
extracción fuese rentable.
En 2008 comenzó la historia de un cambio radical. Cerca de un pueblo
llamado Cotulla, entre San Antonio y la frontera con México, fue donde
se perforó el primer pozo en la gran formación conocida como Eagle Ford
Shale. Es una formación de roca sedimentaria muy rica en esquisto y
shale oil. Desde entonces, los pozos y la inversión se han multiplicado
en esta formación hasta el punto de que a día de hoy emplea a unas
100.000 personas.
Empresas perforadoras de EEUU como Samson Resources y Magnum Hunter Resources ya se han declarado en quiebra
El cambio ha sido radical, ya que en julio de 2014 las exportaciones
de crudo desde Nigeria a EEUU se habían reducido a cero. El fracking se
ha extendido y las importaciones americanas de crudo han caído en picado
en un país que siempre ha sido un gran cliente para muchos
exportadores. Nigeria ha tenido que buscar nuevos clientes en Asia,
reduciendo el margen por barriles y erosionando los ingresos procedentes
del crudo.
Y es que durante años los precios del petróleo crecieron al calor de
la demanda de energía, como consecuencia del rápido crecimiento
económico de los países emergentes (devoradores de materias primas) a
principios del nuevo milenio, lo que hizo rentable las grandes
inversiones de los costes de perforación derivados del fracking. La
producción ha aumentado más del 60% desde finales de 2010.
El incremento de la producción coincidió con una desaceleración del
ritmo de crecimiento de la demanda. Con el desequilibrio de la oferta y
la demanda, los precios cayeron desde los 100 dólares el barril a los 50
dólares y, tras la decisión de la Organización de Países Exportadores
de Petróleo de mantener la producción a niveles casi récord, el crudo ha
caído hasta los 35 dólares por cada barril de oro negro. Estos precios
pueden hacer 'saltar por los aires' a parte de la producción mundial de
crudo que ha dejado de ser rentable.
"El petróleo no convencional es un elemento desestabilizador", dijo
Dukes. "Ha crecido la oferta en períodos cortos de tiempo y ha eclipsado
el incremento de la demanda. La perspectiva del mercado de petróleo
empeora cada vez más" para los productores.
El Reino registra este año un déficit
histórico de 89.000 millones por mantener bajos los precios del crudo
Las autoridades saudíes han anunciado que el déficit del presupuesto público a finales de 2015 ascendió a 89.000 millones de euros, un
récord para este reino petrolero. En una rueda de prensa, el ministro
saudí de Finanzas, Ibrahim al Asaf, señaló que el aumento de los
ingresos no petroleros, que registraron una subida del 29%, «moderó el
efecto de los bajos precios del crudo» sobre el país, el principal
exportador de petróleo del mundo.
Hay que subrayar que Arabia Saudí ha impuesto al resto de la OPEP desde hace un año la estrategia de mantener bajos los precios del petróleo para maniatar la industria petrolera norteamericana del «fracking»
que deja de ser rentable cuando el crudo se sitúa por debajo de los 50
dólares, nivel que no supera desde finales de agosto pasado.
El precio del petróleo de
la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se ha situado
en su valor más bajo en una década con con poco más de 32 dólares por
barril.
El gasto público fue este año de 236.000 millones de euros y los
ingresos de 148.000 millones de euros. En cuanto al presupuesto de 2016,
el ministro calculó que el déficit será de unos 79.000 millones de
euros, ya que se reducirá el gasto público.
El rey de Arabia Saudí, Salman Bin Abdelaziz,
aseguró en un discurso a la nación que la economía del país «dispone de
los medios y las posibilidades para afrontar los retos futuros»,
principalmente diversificar las fuentes de ingresos del Estado.
El rey pidió al Ministerio de Finanzas llevar a cabo reformas estructurales para
mejorar las finanzas públicas, adoptar proyectos para el desarrollo
económico y reducir la dependencia del petróleo, tal y como detalló el
departamento en un comunicado, informa Efe.
Una de las primeras medidas del Gobierno ha sido aumentar los precios de la mayor parte de los productos petroleros y de otros combustibles como el gas. El precio de la gasolina
de 95 octanos ha subido un 50%, hasta 0,21 euros el litro, un
incremento parecido al de la gasolina de 91. Por su parte, la factura de
la electricidad no sufrirá un incremento sustancial para los hogares,
pero sí aumentará el 25% para el sector comercial y agrícola.
Una plataforma contratada por Apache Corp realiza un pozo horizontal en la búsqueda de petróleo y gas natural en el esquisto Wolfcamp ubicada en la cuenca del Pérmico en el oeste de Texas 29 de octubre de 2013.
En un campo petrolero de Texas polvorienta, Apache Corp ha eliminado su dependencia de lo que podría decirse que podría ser la mayor restricción a largo plazo para los pozos de fracking en el árido oeste de los Estados Unidos: escasea el agua dulce. En el condado de Irion, donde Apache está perforando decenas de pozos de esquisto Wolfcamp en la cuenca del Pérmico, la compañía está cumpliendo con sus necesidades de agua para el fracturamiento hidráulico utilizando agua salobre del Santa Rosa de acuíferos y el agua de reciclaje de los pozos y fracturamiento hidráulico que utilizan productos químicos. Foto tomada el 29 de octubre de
La principal causa de la reducción de las emisiones de CO2 es el gas natural fracking auge de Estados Unidos, no la energía solar o eólica, según un estudio realizado por el Instituto Manhattan.
El estudio muestra que la energía solar es responsable de 1 por ciento de la disminución de las emisiones de dióxido de carbono de Estados Unidos, mientras que el gas natural es responsable de casi el 20 por ciento. Las emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos han disminuido en 1.022 millones de toneladas, lo que significativamente inferior a su punto máximo en 2007. Por cada tonelada de dióxido de carbono reducido en energía solar, fracking ha cortado 13 toneladas.
Los EE.UU. han reducido las emisiones de gases de efecto invernadero más que en cualquier otro país, un hecho que incluso el Sierra Club reconoce, aunque se niegan a atribuir la disminución de las emisiones a la del gas natural que se oponen políticamente.
"Las tecnologías actuales que trabajan a escala son ignoradas por los activistas en favor de sus tecnologías políticamente favorecidos", dijo Oren Cass, Senior Fellow en el Instituto Manhattan y autor principal del estudio, en una entrevista telefónica con el Caller Fundación Daily News.
"La transición del carbón al gas natural para la generación de electricidad ha sido probablemente el mayor contribuyente a la caída ... en gran medida inesperada en las emisiones de CO2 de Estados Unidos", dice Berkeley Tierra, coincidiendo con más evaluaciones formales desde el Departamento de Energía.
El viento y la energía solar en conjunto generan menos electricidad en el primer semestre de 2015 que en el primer semestre de 2014, y la inversión en la industria ha sido plana durante casi cinco años, a nivel nacional y mundial.
Desde el logro de un aumento del 60 por ciento en 2008, el crecimiento en el viento total y la generación de energía solar ha ido disminuyendo constantemente y la inversión ha disminuido. El viento y la generación solar creció sólo un 33 por ciento en 2009, 28 por ciento en 2010, 27 por ciento en 2011, 19 por ciento en 2012, un 22 por ciento en 2013, y 13 por ciento en 2014.
El viento y solar representaron sólo el 4,4 y el 0,4 por ciento, respectivamente, de toda la energía generada en los Estados Unidos en el año 2014 según la Administración de Información de Energía. El viento y la energía solar son ineficientes y poco fiable en comparación con los métodos tradicionales de generación de energía.
El fracturamiento hidráulico de gas de esquisto está creando una increíble cantidad de nueva producción de gas natural, por lo que los Estados Unidos en el mundo de más rápido crecimiento y mayor productor de gas natural. Incluso superó la producción de Rusia a principios de este año. Siga Andrew en Twitter
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Etiquetas: Berkeley Earth, del Departamento de Energía, la Administración de Información de Energía, Manhattan Institute, del Sierra Club
http://www.libremercado.com/2015-06-19/el-fracking-en-eeuu-resiste-la-guerra-de-precios-a-golpe-de-eficiencia-1276550624/ La agresiva
"guerra de precios" desatada desde 2014 en el mercado del petróleo fue
interpretada por numerosos analistas como el principio del final del fracking. Estas voces argumentaban que los productores de Estados Unidos no serían capaces de competir con países como Arabia Saudí a lo largo de un periodo prolongado.
Sin embargo, el paso del tiempo parece haberle dado la razón a
quienes confiaban en la capacidad de resistencia de aquellos pozos en
los que la técnica de la fracturación hidráulica ha disparado la
producción de petróleo en los últimos años.
Menos pozos, más productividad
Cierto es que el número de explotaciones activas ha experimentado una
caída significativa desde que se desató la "guerra de precios"; sin
embargo, la producción no se ha resentido y ha seguido creciendo
intensamente.
En concreto, aunque el número de pozos activos ha bajado de 1.600 a 600 en poco más de un año, el número de barriles producidos cada día ha pasado de 6 millones a comienzos de 2013 a 9 millones a mediados de 2015.
La apuesta de los países de la OPEP, con Arabia Saudí a la cabeza,
pasaba por mantener su ritmo de producción, bajo el convencimiento de
que EEUU no podría adaptarse a un escenario de precios bajos en el
crudo.
Los saudís partían de que un precio de 80 dólares por barril sería
suficiente para romper la resistencia de los productores
estadounidenses. Sin embargo, el ajuste ha sido mucho mayor de lo que
anticipaba el bloque de la OPEP.
Por ejemplo, el coste de extracción de cada pozo se ha reducido de forma acelerada, pasando en apenas un año de 4,5 a 3,5 millones de dólares,
tal y como revelan las cifras de Statoil. Este tipo de dinámicas hace
que el "fracking" estadounidense sea capaz de aguantar en niveles de 60 o
50 dólares por barril.
Cuando una localidad de Texas, en
Estados Unidos, votó a favor de prohibir la fracturación hidráulica
(fracking) en sus límites urbanos, el hecho causó controversia en el
estado petrolero.
Pero la respuesta de la cámara legislativa del
estado y de las empresas de energía que operan en el territorio ha hecho
que los residentes de Denton se planteen hasta qué punto se respeta su
voluntad.
EE.UU. podría lograr la autosuficiencia
energética en 2035 gracias al fracking, según la Agencia Internacional
de Energía.
La fracturación hidráulica se reanudó en la zona y de nuevo empezaron las protestas.
Hace meses, Denton se convirtió en la primera ciudad de Texas que prohibía el fracking en sus límites urbanos.
El
fracking es un método de extracción de gas o petróleo de esquisto, un
tipo de hidrocarburo no convencional que está atrapado en capas de roca,
a gran profundidad.
Luego de perforar hasta alcanzar la roca de
esquisto, se inyectan a alta presión grandes cantidades de agua con
aditivos químicos y arena para fracturar la roca y liberar el gas
metano.
Cuando el gas comienza a fluir de regreso lo hace con parte del fluido inyectado a alta presión.
Esta técnica ha sido responsable sido del boom de producción
energética que se ha dado en los últimos años en Estados Unidos, aunque
también es objeto de grandes protestas por parte de grupos
medioambientales. Lea también: Qué es el fracking y por qué genera tantas protestas
Pozos demasiado cercanos
Si
bien esta zona de Texas está acostumbrada al petróleo y a su
explotación, la lucha contra el fracking fue impulsada por la proximidad
de los pozos a las áreas residenciales.
"Hay casi 300 pozos en
los límites de la ciudad de Denton, pero este vecindario está atrapado
entre dos zonas de pozos de gas", explica Adam Briggle, residente de
Denton y profesor de estudios medioambientales en la Universidad del
Norte de Texas.
"Cuando vimos lo cerca de las casas que estaban
perforando, nos dimos cuenta de que teníamos que cuidarnos los unos a
los otros", agrega.
Adam Briggle formó parte de la iniciativa de algunos residentes de Denton para prohibir el fracking.
Los activistas decidieron
recurrir a las urnas. Recogieron las suficientes firmas para que se
votara sobre el veto al fracking en la ciudad y desafiaron a grandes y
poderosas empresas energéticas de Texas.
"Nos atacaron como
pudieron, pero cuanto más se esforzaron en convertir esto en una lucha
política, más se volvió contra ellos", relata Briggle.
En
noviembre del año pasado, Denton votó claramente a favor de la
prohibición del fracking y la perforación se frenó de inmediato.
"Lo sentimos como una reivindicación, como una señal de que la democracia de base todavía funciona en este país", añade Briggle.
Demanda inmediata
No todo el mundo pensó lo mismo.
Al día siguiente, se presentaron dos demandas en Austin, la capital del estado.
"Lo
que estaba en juego eran los derechos de esas familias, los
propietarios mineros, a quienes se les estaba negando acceso a su
propiedad, algo que está protegido por la constitución de Estados
Unidos", señala Todd Staples, presidente de la Asociación Texana del Gas
y el Petróleo.
Todd Staples sostiene que Denton se excedió al vetar el fracking totalmente.
"Nuestros técnicos estaban
dispuestos a cooperar para encontrar soluciones, pero el camino que tomó
Denton era insostenible", considera.
Staples fue uno de los que
hizo presión no sólo para revocar el veto en Denton, sino también para
asegurar que una prohibición de este tipo no se dé nunca más en ningún
lugar en Texas.
Y obtuvo lo que quería.
El pasado mayo, el estado aprobó una ley que, en esencia, prohíbe los vetos al fracking.
Lea también: 7 temores sobre el fracking: ¿ciencia o ficción?
Una revolución energética
Sin duda la fracturación hidráulica ha revolucionado la industria energética en esta zona.
Pero
persisten algunas preguntas sobre el impacto medioambiental y la
molestia que suponen los pozos de perforación cerca de áreas
residenciales. Eso es lo que llevó a los residentes de Denton a
movilizarse.
En una zona de pozos en una colina justo a las afueras, se ha colocado una barricada alta.
Sólo días después de que fuera revocado el veto, camiones y maquinaria pesada estaban de vuelta en el lugar.
En
nuestras conversaciones con los residentes quedó claro que no se oponen
al fracking en sí, sino a cómo se hace en esta localidad.
"No
estoy totalmente en contra del fracking. Simplemente creo que deberían
tener más consideración y tener más en cuenta a las personas que ya
estaban allí antes", indica una mujer que no quiso dar su nombre pero
que es una de las vecinas más cercanas al lugar de perforación.
Decepción con las autoridades
También
hay una sensación generalizada de que tanto las empresas energéticas
como los políticos que apoyaron el fracking se comportaron de manera
arrogante.
"La gente nos intentó etiquetar como locos
medioambientalistas", lamenta Dwight Jillik, que vive cerca de una zona
de fracking con su esposa y sus dos hijos.
"Pero el tema movilizó a la comunidad de una forma que no tiene nada que ver con ideas de izquierdas, derechas o moderadas".
Dwight Jillik opina que el tema es personal, no politico.
Jillik dice que a las empresas simplemente "les importaba un comino".
"Nadie nos devolvió las llamadas ni contestó nuestras cartas donde expusimos nuestras inquietudes sobre el fracking".
Texas
es un estado que tiene la fama de respaldar el control local. Muchos
residentes de Denton están enfadados por ver que, pese a su voto, se
reanudó la fracturación hidráulica.
Staples alega que el voto para prohibir el fracking en Denton estuvo basado en visiones alarmistas.
"Los
que se oponen a la industria del petróleo y el gas dijeron que la
calidad del agua se ve afectada así como la calidad del aire y dieron
información errónea sobre lo que estaba pasando", asegura.
Para
muchos de aquellos que estaban motivados por inquietudes
medioambientales, como Adam Briggle, el desarrollo de los
acontecimientos no hizo más que añadir más fuego a su ira.
Perforadoras tradicionales y de fracking son un paisaje común en algunas zonas de Texas.
"Creo que lo más importante
ahora no es cuáles son las reglas sino quién las establece", subraya
Briggle, quien añade que la nueva ley les quita poder a las comunidades
de Texas.
Poco después de nuestra conversación con él, Adam Briggle fue detenido por bloquear la entrada a un lugar de fracking.
Ahora
ya está en libertad, pero dice que es difícil divisar qué caminos les
quedan a él y a quienes no quieren el fracking cerca de sus casas.