Un nuevo estudio científico confirma que el fracking es responsable de cientos de terremotos en Ohio
Además revela que no solo se trata de microterremotos sino que algunos alcanzan intensidades mayores
Infraestructuras para inyectar agua a presión mediante técnicas de fracking
La polémica se arrastraba desde hace varios años hasta
que en abril de este mismo año las autoridades competentes del estado de
Ohio lanzaban la primera flecha… Tras analizar los datos recabados por
el Departamento de Recursos Naturales de Ohio (ODNR) emitieron un
comunicado en el que acusaban directamente a las técnicas de
fracturación hidráulica como responsables de numerosos microterremotos detectados en su territorio.
La fracturación hidráulica, también conocida por el término inglés
fracking, es una técnica geológica que ayuda a extraer recursos
naturales como el gas o el petróleo. Diremos, resumiendo y para aclarar
este concepto, que consiste en realizar un pozo vertical por el que, una
vez alcanzada la profundidad necesaria, se inyecta agua a presión mezclada con productos químicos que facilitan la extracción.
[Te interesará: ¿Están conectados los grandes terremotos?]
Numerosos estudios científicos han conectado esta técnica de
extracción minera con el aumento de pequeños terremotos en las zonas
donde se utiliza. Son terremotos de escasa intensidad, la inmensa
mayoría ni siquiera son perceptibles por el ser humano, pero sus
consecuencias sí son registradas fácilmente con sismógrafos.
A todo este debate se suma el peligro de que existan filtraciones de
esos productos químicos hacia aguas subterráneas y acuíferos utilizados
por la población.
Representación gráfica de cómo funciona el fracking
Esta misma semana un equipo de investigadores del ya
citado Ohio Department of Natural Resources (ODNR) en colaboración y
con las técnicas de software del ISTI de Nueva York han publicado un artículo en la Revista Seismological Research Letters en el que conectan al fracking más de 400 microterremotos registrados en Ohio solamente en este año 2014.
Esta investigación es pionera
porque como los propios investigadores indican, a pesar de que la mayor
parte de estos terremotos son de muy baja intensidad, el estudio revela por primera vez evidencias de seísmos con magnitudes positivas superiores a 3,4 ML y relacionados directamente con las técnicas de fracking que se llevan a cabo en esas zonas.
Se estima que en los últimos cinco años se han realizado
aproximadamente tres millones de fracturas hidrológicas en todo el mundo
y en la actualidad más del 50% de las extracciones actuales de petróleo
o gas utilizan esta técnica.
La regulación y actuación ante el fracking varia mucho dependiendo de
cada lugar y va desde la prohibición en algunos países como Francia,
hasta la amplia cobertura de la que disfruta en algunos estados de EEUU
donde incluso se le concedió la exención del cumplimiento de numerosas
leyes federales sobre Medio Ambiente durante la Administración Bush.
Entre algunas de estas prebendas de las que disfruta el fracking en
estados como Texas permite a las empresas petroleras el privilegio de no
publicar el contenido exacto de los componentes químicos utilizados en
la fractura hidrológica.
La literatura científica de los últimos años, incluido este último
artículo publicado en SRL, indica que existen numerosos riesgos como la
sismología inducida, contaminación de acuíferos y diversos efectos
adversos al medio ambiente que aún no se están teniendo en cuenta a la
hora de legislar y regular esta práctica.
50 profesores universitarios firman contra la extracción de gas y petróleo mediante el fracking. (leer)
En su mayoría especialistas en geología e hidrogeología,han
formulado un documento de alegaciones contra la extracción de gas y
petróleo mediante la fractura hidráulica en el interior de Castellón.
Los especialistas, encabezados por el Doctor y catedrático de Geología
de la Universidad de Zaragoza, José Luis Simón, han formulado su
oposición a los tres permisos solicitados en la provincia de Castellón,
que afectarían a 41 términos municipales. Entre los firmantes se encuentran profesores de la
Universitat Jaume I, Universitat de València, Universidad de Alcalá de
Henares, Universidad de Sevilla, Complutense de Madrid, Universitat
d’Alacant… entre otras. (leer)
Un informe encargado por el Gobierno catalán a un grupo de expertos
(de verdad) concluye que la fractura hidráulica es “poco recomendable”
para la región (leer) .
Grupo de la Universidad de Valladolid dice que el fracking es “especialmente contaminante” (ver)
Doctor ANTHONY INGRAFFEA
” El fracking en España es inviable y descabellado”
Lubbock (Texas), 21 oct (EFE).- ‘Inviable desde todos los puntos de
vista’ y ‘descabellada’, así describe uno de los mayores expertos
mundiales en fracturación hidráulica o ‘fracking’, el ingeniero
norteamericano Anthony Ingraffea, la posibilidad de que España apueste
por esta controvertida técnica de extracción de hidrocarburos.
Ingraffea, que lleva tres décadas estudiando las consecuencias
geológicas del ‘fracking’ y su contribución al cambio climático, ha
pronunciado una conferencia sobre el estado de la ciencia en torno a
esta técnica en el Congreso anual de la Sociedad de Periodistas
Ambientales (SEJ) celebrado en Texas esta semana, tras la cual ha
concedido una entrevista a EFEverde.
La fracturación hidráulica es una técnica de extracción del petróleo y
gas que están incrustados en las rocas mediante la inyección a presión
de agua, arena y compuestos químicos, en la mayoría de los casos no
revelados por la industria.
Este método, conocido con el término anglosajón de ‘fracking’, ha
revolucionado el panorama energético de Estados Unidos poniendo a
disposición grandes reservas del llamado gas no convencional a precio
barato, y está ganando adeptos en varios países europeos, entre ellos
España, donde Comunidades Autónomas País Vasco o Cantabria se plantean
explorar su viabilidad a pesar de la ausencia de un marco regulatorio. ¿ENERGÍA LIMPIA?
Las bondades con las que la industria presenta esta práctica -como
fuente de creación de empleo, elemento de transición hacia un futuro
renovable, y vía para frenar el cambio climático- son desmontadas en
cuestión de cinco minutos por Ingraffea, profesor de Ingeniería
Ambiental de la Universidad de Cornell (Nueva York).
Sus investigaciones han demostrado que si bien es cierto que la
emisiones de dióxido de carbono (CO2) causadas por la extracción de gas
no convencional mediante ‘fracking’ son mucho menores, la emisión de
metano (un gas 10 veces mas potente que el CO2 en su contribución al
efecto invernadero) a la atmósfera en estas explotaciones son entre un
40 y un 60% superiores a las de las explotaciones de hidrocarburos
convencionales.
Usando datos oficiales de la Administración Nacional para el Océano y
la Atmósfera (NOAA), el científico ha demostrado que aunque las
emisiones de CO2 han caído en Estados Unidos en los últimos años -”en
gran parte debido a las renovables y a la crisis” apostilla- “las de
metano se han acelerado notablemente, y el 49% de esas emisiones
proviene del petróleo y del gas obtenido a través del fracking”. El Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (NCAT) ha
corroborado que esta técnica empeorara el calentamiento global en las
próximas décadas.
“Es importante reducir el CO2, pero también lo es
reducir el metano, y la única vía conocida por la ciencia para frenar la
emisión de ambos gases son las energías renovables”, subraya.
“No tiene sentido afirmar que el gas no convencional es
la transición hacia un futuro renovable, en tanto que no disponemos de
cien años para hacer esa transición, ya que el próximo informe del Panel
Intergubernamental contra el Cambio Climático que está al caer nos va a
decir que la temperatura de planeta va a aumentar 1,5 grados en menos
de 20 años”.
El eminente catedrático de geología de la Universidad de Zaragoza, el
Dr. José Luis Simón Gómez ha descalificado los informes que ha
presentado la empresa Montero Energy para defender la explotación del
subsuelo del Maestrazgo con vista al aprovechamiento petrolífero y
gasístico. El Dr. Simón Gómez, autor de diversos estudios sobre la
geomorfología de las comarcas del Maestrazgo, considera que es
“inevitable” que con el ‘fracking’ se degrade el medio ambiente y se
contaminen los acuíferos del Maestrat”.
El experto ofreció una conferencia en Xert organizada por la
Plataforma Anti Fracking de Castelló, colectivo en formación, y que
agrupa a representantes de varios municipios de Els Ports, el Maestrat y
la Plana Alta. Así mismo, cuestionó la rentabilidad del proyecto
“debido a los elevados costes económicos y bajas posibilidades de
encontrar petróleo o gas de calidad”. Al respecto indicó que “la
situación geológica de la comarca del Maestrat no se puede equiparar con
la de Estados Unidos, donde las zonas acuíferas y el petróleo están muy
separadas”. Según explicó ante más de un centenar de asistentes “en el
Maestrat las zonas freáticas y con posibilidad de albergar hidrocarburos
están a la misma profundidad e interconectadas por numerosas fallas”.
Así, basándose en esta argumentación, indicó que “la contaminación de
los acuíferos del Maestrat desde Vilafranca y Ares hasta Vinaròs,
Peñíscola o Alcalà sería inevitable”.
Licenciado en Licenciado en Físicas, Matemáticas y Doctor en Física
Teórica por la Universidad Autónoma de Madrid y actualmente trabaja como
Científico titular en el Institut de Ciències del Mar del CSIC.
“El fracking es una burbuja como la inmobiliaria, sólo que dura menos tiempo” (leer)
“Desde 1999 yo he sido consciente de que habría un problema con el
petróleo, y desde entonces fui siguiendo el curso del precio del
petróleo y las informaciones en los diarios generalistas, y ahí me di
cuenta de que hay una fuerte disonancia entre lo que cuentan los diarios
y lo que va pasando; hubo un período especialmente crítico, hacia el
año 2005, en el que continuamente se hacían previsiones (de que el
precio del petróleo bajaría, de que la producción aumentaría) que
sistemáticamente se iban incumpliendo. Es entonces cuando empiezo a
frecuentar ciertos foros especializados, como Crisis Energética (www.crisisenergetica.org)
y algunos otros en inglés. Aquí comencé a alarmarme, y mi alarma llegó
al máximo en 2008, cuando sucedió lo que cualquiera medianamente
informado identificaría como un oil spike o pico de precios fruto de una
oferta insuficiente. En ese momento, espoleado por un compañero de mi
laboratorio, Jordi Solé, decido dar un paso adelante y comienzo a
documentarme a fondo para poder explicar el problema en mi instituto… y
fue en ese momento que vi clara la dificultad de hacer frente a un reto
semejante. Entonces comprendí por qué se le da un perfil tan bajo a este
problema, y es que no hay ninguna solución a este problema, ninguna que
pase por mantener lo que tenemos ahora: ni renovables ni nuclear ni gas
ni carbón ni una combinación de todo junto. Nada. La única salida es
pilotar un inevitable descenso energético, pero nuestros líderes
políticos no están preparados para difundir un mensaje así.”
Geólogo de la Universidad de Navarra. Abiertamente contrario al
fracking. El geólogo Antonio Aretxabala explica en qué consiste la
técnica de extracción de gas mediante fractura hidráulica (escuchar)
Porque tiene muchísimos riesgos:.contaminación de acuíferos y en
superficie, emisiones de gases, gran necesidad de agua e impactos
locales, como ruido y movimientos de tierras. Sobre el peligro sísmico
seré más prudente. ¿Sabe qué hacen en Estados Unidos con los residuos
peligrosos?.Vuelven a meter la mierda para dentro por lo caro que
resultar gestionar esos residuos altamente contaminantes. Lo cierto es
que aún no existe un estudio contrastado que evalúe las consecuencias
del ‘fracking’ a medio y largo plazo, aunque a corto ya se ha visto que
es muy negativo ambientalmente.
Las empresas que practican la fractura hidráulica aseguran que esta técnica es inocua.
Si es así podrían revelar las sustancias que inyectan en el terreno,
y también el balance de emisiones. De las 600 sustancias químicas que
se mezclan al 2% con un 98% de agua solo se han podido identificar 362
debido al secretismo que imponen las patentes norteamericanas, como si
fuera la fórmula de la Coca Cola. Una entidad sin ánimo de lucro ha
analizado estos componentes y ha descubierto que el 25% son
cancerígenos, el 50% pueden afectar al sistema nervioso y el
40%.producen alergias e impactos negativos en la vida acuática. Estamos
ante una técnica altamente agresiva, tóxica y misteriosa.
El hidrogeólogo Gerrit van Tonder, de la Universidad sudafricana de Fre State,
Había intervenido en la polémica sobre el fracking defendiendo esta
técnica porque desde su punto de vista no planteaba problemas de
contaminación de las aguas subterráneas, ahora advierte de los graves
riesgos de esta técnica. (ver noticia)
ESPELEOLOGOS ESPAÑOLES CONTRA LA FRACTURA HIDRÁULICA
Ésta es la primera vez que una compañía de hidrocarburos permite
una supervisión independiente durante 18 meses en un sitio de
perforación en el que se utiliza el proceso de fracking. septiembre 16, 2014
El informe definitivo de un importante estudio federal sobre la extracción de gas mediante fracturación hidráulica (fracking)no encontró evidencia de contaminación a fuentes de agua potable
por el ascenso de sustancias químicas o de aguas residuales utilizadas
en el proceso en un sitio de perforación en el oeste de Pennsylvania.
El informe del Departamento de Energía, difundido el lunes, arroja resultados de la primera
vez que una compañía de hidrocarburos permite una supervisión
independiente durante 18 meses en un sitio de perforación en el que se
utiliza el proceso de fracking.
Después de observar durante meses las actividades en el lugar, los investigadores determinaron que los fluidos
combinados con sustancias químicas para liberar el gas permanecieron a
unos 1.500 metros abajo de las reservas de agua potable.
Los científicos utilizaron fluidos trazadores, vigilancia sísmica y
otras pruebas para localizar los problemas, y redactaron la mayoría del
contenido del informe público más detallado a la fecha sobre la manera
como el fracking afecta las estructuras rocosas adyacentes.
En el proceso de fracking se utilizan millones de litros de agua
mezclada con arena y sustancias químicas que se inyecta a gran presión
para romper piedras ricas en petróleo y gas. Esta técnica ha
propiciado un auge en la producción de gas en Estados Unidos pero
también ha provocado preocupaciones sobre una posible contaminación de
los mantos freáticos.
Sin embargo, el informe del Departamento de Energía dista de ser la última palabra sobre el tema. El departamento vigiló seis pozos
en un lugar, aunque los pozos petroleros o de gas en otras partes del
país podrían mostrar resultados diferentes debido a las variaciones
geológicas o las técnicas utilizadas para la perforación.
Los ambientalistas y las autoridades del sector han
documentado casos en los que derrames de sustancias químicas o aguas
residuales en la superficie han causado daños a reservas de agua
potable.
“Hay una enormidad de daños asociados con la extracción de gas de
esquisto” mediante fracking, dijo Maya K. van Rossum, del grupo Delaware
Riverkeeper.
Van Rossum mencionó entre algunos problemas fugas de gas metano,
derroche en el uso de agua dulce y contaminación del aire, y afirmó que
el estudio del Departamento de Energía confirma uno de los puntos
señalados por el grupo Riverkeeper: que la construcción deficiente de
los pozos es la raíz de la mayoría de los problemas, no la emigración
hacia arriba por la rocas de las sustancias químicas que se utilizan en
el fracking.
Dallas, 15 Sep (Notimex).- La técnica de fractura
hidráulica o “fracking” para la extracción de gas y petróleo no ha sido
la causa de la contaminación del agua en la cuenca Barnett (Texas) y en
la fonación Marcellus (Pensilvania), según un estudio difundido hoy.
La investigación, realizada por expertos de cinco universidades
estadunidenses, concluye que ni la propia perforación ni el
fracturamiento hidráulico que le sigue es directamente culpable.
Sostiene en cambio que el gas que se encuentra en los pozos de agua
en ambas regiones parece haber escapado de revestimientos defectuosos en
la cementación de pozos de gas, destinados a proteger las aguas
subterráneas; o desde formaciones de gas que no están vinculadas a zonas
donde se efectuó “fracking”.
"Nuestros datos no sugieren que la perforación horizontal o la
fracturación hidráulica ha proporcionado un conducto para conectar las
formaciones Marcellus o Barnett directamente a los acuíferos de
superficie", escribieron los autores.
El informe revela que ocho pozos perforados con la técnica de
fractura hidráulica en Pennsylvania y Texas filtraron gas debido a que
los sellos de tuberías y cemento en los propios pozos no estaban
funcionando correctamente.
El estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the
National Academy of Sciences, se suma a un creciente monto de trabajos
de investigación que examinan los impactos ambientales de la producción
de gas natural, que ha visto una oleada de perforación y procesamiento
en numerosas entidades estadunidenses en la última década.
El proceso de bombeo de agua y productos químicos altamente
presurizados para romper las formaciones rocosas y liberar el gas
natural atrapado en estas formaciones, se ha convertido en tema polémico
al incrementarse las denuncias de contaminación en las zonas donde se
efectúa.
El autor principal del estudio, Thomas Darrah, de la Universidad
Estatal de Ohio, dijo que la investigación pudo rastrear la culpa de la
contaminación del agua a los problemas en la construcción de los pozos
en lugar del “fracking” mismo, lo que ofrece esperanza de proteger los
suministros de agua subterránea.
"Esto es relativamente una buena noticia porque significa que la
mayoría de los problemas que hemos identificado potencialmente se pueden
evitar con futuras mejoras en la integridad del pozo", expresó Darrah.
En la investigación participaron también científicos de la
Universidad de Duke, la Universidad de Stanford, la Universidad de
Dartmouth y la Universidad de Rochester.
El “boom” del gas generado por el uso de “fracking” en Estados Unidos
comenzó hace una década en la región de Barnett, que comienza en el
oeste de Dallas y cubre alrededor de 13 mil kilómetros cuadrados a lo
largo de 18 condados.
Autoridades reguladoras en Texas han emitido 20 mil 493 permisos de
perforación en la cuenca Barnett desde 2005, muchos de esos permisos
ubicados en áreas residenciales.
El proceso de fractura hidráulica requiere que se inyecte agua y
productos químicos a alta presión en el subsuelo para romper la roca
(esquisto), permitiendo que el aceite o gas atrapado en ella fluya a la
superficie.
De acuerdo con la organización ecologista Food and Water Watch, el
“fracking” plantea un riesgo inaceptable para el agua potable, la salud y
el futuro de las comunidades próximas a los sitios de los que se usa.
También, estudios en Texas y Ohio han determinado la existencia de
una conexión entre el “fracking” y el repentino registro de leves
temblores.
Sin embargo, los defensores del “fracking” sostienen que esta técnica
permite extraer las grandes cantidades de hidrocarburos antes
inaccesibles, acarreando un beneficio económico para las zonas donde se
ubican estos yacimientos.
Un estudio llevado a cabo durante dos años ha encontrado que los residentes que viven cerca de los pozos de gas no convencional activos en Pennsylvania
sufren muchos más alergias, hemorragias nasales, erupciones en la piel,
y otras enfermedades de la piel y respiratorias que las personas que
viven más lejos.
Este estudio se suma a la larga lista de informes e investigaciones que confirman los problemas de salud del fracking no convencional.
Una
granja de Pennsylvania se encuentra enmarcada por tubos de conexión con
las bombas que se utilizan para fracking en el permiso Marcelus Shale.
Un nuevo estudio encontró que los residentes que viven cerca de los
pozos de gas, incluyendo los que están siendo fracked, informó una mayor
tasa de problemas de salud que los que viven más lejos.
Según los investigadores a menos de 1
kilómetro de un pozo de gas no convencional , los residentes tenían
hasta el doble de la tasa de problemas de salud por persona en
comparación con aquellos que vivían a 2 kilómetros o más.
“Yo tendria algunas preocupaciones estando a menos de un kilómetro de un pozo de gas natural,” dice Peter Rabinowitz profesor asociado en la Universidad de Washington y autor principal del estudio. “Me gustaría controlar la salud de las personas en el hogar.”
Casi desde el comienzo del auge de la
energía interna de Estados Unidos en 2003, los residentes y los grupos
de defensa han atado una gama de problemas de salud para la extracción
de petróleo y gas. El proceso de fracturación hidráulica o fracking
, que utiliza chorros de agua, arena y productos químicos para romper
los depósitos de petróleo y gas subterráneas abiertas, ha atraído
especial preocupación.
Miles de camiones al día pasan ahora a través de Pennsylvania transportando petróleo y gas. Los investigadores creen que los gases de diesel pueden contribuir a problemas de salud de que informan los residentes.
Estudios limitados han corroborado las reclamaciones de salud: se han encontrado
metano y productos químicos tóxicos en el agua potable, hasta a
distantacias de un kilómetro de una plataforma de extraccion, y las
encuestas estrechas y estudios de casos han encontrado tasas más altas
de problemas de la piel, respiratorios, neurológicos y problemas
gastrointestinales en las personas que viven mas cerca de pozos de gas. Investigadores de la Universidad de Washington y la Universidad de Yale se propusieron llevar a cabo un estudio más profundo. [ ESTUDIO: Como Petróleo y Gas Boom, Energía Impuestos Fall ] Durante dos años, se encuestaron y luego analizaron las respuestas de 492 personas en el Condado de Washington
, un tramo rural en el suroeste de Pennsilvania que tiene más de 600
pozos de gas activos de perforación en la región del enorme permiso de
Marcelus Shale. El estudio se centró en los residentes que tenian pozos alimentados con agua subterránea.
Los hallazgos:
Entre
los que viven dentro de un kilómetro de los pozos, el 13 por ciento
informó de problemas de la piel como irritación, ardor, picazón y
pérdida de cabello, y 39 por ciento dijeron que tenían problemas de
sinusitis, dolor de garganta, picazón en los ojos y la nariz sangra.
Los
que viven más de 2 kilómetros de distancia, por el contrario, informaron
muchos menos síntomas: sólo el 6 por ciento dijeron que tenían
problemas en la piel, y sólo el 18 por ciento dijeron que tenían
problemas de las vías respiratorias superiores.
Los investigadores controlaron los
posibles sesgos en el estudio, incluyendo la edad, el sexo, el
tabaquismo, la educación, si hay animales domésticos en los hogares, y
si los residentes son conscientes de los riesgos ambientales en las
inmediaciones. Los entrevistadores ni siquiera mencionaron pozos de gas natural,cuando llevaron a cabo las encuestas.
Una
señal advierte a la gente de un estanque artificial en abril de 2012
fuera de una plataforma de fractura hidráulica en Pennsylvania.
Aguas residuales tóxicos de fracking menudo son almacenados en las
denominadas “balsas de residuos”, y los productos químicos que se
evaporan de la laguna – o fugas en el suministro de agua potable – puede
haber sido un factor que contribuye a los problemas de salud de los
residentes, según los investigadores.
“Realmente fuimos en esto con una mente abierta”, dice Rabinowitz. “Nos parece que hay evidencia suficiente para realmente profundizar en lo que realmente podría estar pasando. Este estudio apoya la necesidad de una cierta precaución y alguna investigación adicional “
“Hay tantos agujeros en ella”, dice la portavoz Katie Brown. “Ellos no hicieron ninguna prueba antes de la perforación, así no tienen ninguna evidencia de delante de la perforación.”
[ LEA:EPA pone sus miras en metano ] Y añade: “Me preguntaba si es aún una
historia porque mantienen diciendo una y otra vez que es una hipótesis
más que una conclusión.” El Departamento de Protección Ambiental de Pennsylvania no contestó a las consultas hechas por correo electrónico.
Una portavoz del Departamento de Salud del estado, dijo que la agencia
no había recibido una copia del informe antes de su lanzamiento, y que
el departamento “estaría encantado de revisar todos los datos [los
investigadores] se han reunido.
Los defensores del ambiente acogieron con
satisfacción las conclusiones, que se publicaron tres semanas después
de que más de 400 médicos y enfermeras pidieran a
la Secretaría de Salud estatal para responder mejor y evaluar los
problemas de salud informados y asociados con la extracción de petróleo y
gas. [ JUEZ:Negligencia Grave Causado Deadly BP Explosión, Derrame de petróleo ]
“Es genial tener
nuevas pruebas – aunque sea terrible – pero es bueno tener más
evidencias que respalden algo que creo que nos conocemos desde hace un
tiempo”, dice Adam Garber, director de campo para PennEnvironment , que se ha opuesto a la perforación del gas natural en el estado.
“Si usted vive cerca de las operaciones de perforación de gas, usted va
a ver afectada su calidad de vida y la salud de su vida y su familia
por la naturaleza misma de vivir allí. Este informe sólo respalda la evidencia anecdótica que ha estado por ahí durante mucho tiempo “.
Rabinowitz y autor principal Meredith Stowe
, un científico investigador asociado en la Universidad de Yale,
hicieron hincapié en que los resultados son todavía preliminares. Sin embargo, Stowe dice: “Hay un atisbo de algo aquí, y creo que debe ser objeto de seguimiento.”
Un trabajo con
participación del Servicio Geológico de EEUU desvela una relación
“probable” entre la inyección de agua residual en el subsuelo y un espectacular aumento de los terremotos en el estado de Oklahoma
Un estudio científico en EEUU culpa a varias explotaciones de fracking
de causar más de 2.000 terremotos en Oklahoma. Este estado destaca
entre los que más operaciones tienen de fractura hidráulica o fracking
en todo el país y ha experimentado un espectacular aumento de los
seísmos en los últimos cinco años. Los geólogos han bautizado a la serie
de terremotos como el “enjambre de Jones” por el nombre de la pequeña
localidad cercana a la capital del estado donde, desde 2008, se han
registrado 2.547 terremotos de magnitud tres o superior, casi uno por
cada uno de sus 2.692 habitantes, según recalca la revista Science, que ha publicado hoy el estudio.
Hasta ahora ha sido difícil asegurar hasta qué punto las explotaciones de gas y petróleo que usan la fracturación hidráulica, o fracking,
provocan seísmos, resalta el estudio. Este también parecía el caso del
enjambre de Jones, pues el pueblo está a más de 20 kilómetros del pozo
de fracking más cercano. Pero los nuevos datos muestran cómo la
inyección de agua sobrante en el subsuelo que realizan las
explotaciones de fracking generan una creciente presión
subterránea que, en el caso de Jones, “probablemente” está causando el
pronunciado aumento de terremotos.
Desde 2008, la zona ha pasado de experimentar una media de dos terremotos de magnitud tres o mayor al año a sufrir 145 en lo que va de 2014,
todo un récord desde que hay registros. Dicho de otra manera, desde
2008 la zona ha multiplicado por 40 su número de seísmos, según el
trabajo en Science.
Ampliar
Terremotos de magnitud tres o mayor registrados en Oklahoma / USGS
Oklahoma registró en 2011 el que, hasta ahora, es el mayor
seísmo relacionado con la inyección de fluidos en el terreno: un temblor
de intensidad 5,7 que destruyó 14 casas y una autopista dejando dos
heridos.
España también es uno de los focos de atención ante este
problema. Un tipo de inyección en el subsuelo similar, pero con gas en
lugar de agua, el almacén Castor, ha provocado una serie de terremotos
en el área de Vinaroz, en Castellón. La explotación está paralizada, su
concesionaria quiere desistir y es posible que el estado tenga que pagar
una compensación millonaria a las empresas promotoras, lo que ha
intensificado la polémica en torno a este tipo de explotaciones, en
parte porque ni Gobierno ni empresas supieron comunicar a tiempo lo que
cualquier experto sabe desde hace décadas, que este tipo de explotaciones puede provocar pequeños seísmos, la inmensa mayoría sin peligro.
El trabajo actual se centra en los llamados pozos de inyección que van asociados al fracking.
Esta técnica consiste en la inyección de agua, arena y productos
químicos a presión para romper la roca en el subsuelo y liberar el gas o
el crudo que está impregnado en ella y que no sale si no se le empuja.
En las explotaciones de petróleo, una vez la mezcla sale a la superficie
es necesario separar los hidrocarburos del agua. Después, parte de los
desechos se dejan en balsas para que se evaporen y otra parte va a esos
pozos mencionados que inyectan el agua en capas profundas del subsuelo,
una técnica común en las explotaciones de EEUU.
Pozo Garganta Profunda
El trabajo en Science, en el que ha participado el Servicio Geológico de EEUU
(USGS), una agencia del Gobierno, es el primero que combina datos
sísmicos con un modelo que calcula la presión ocasionada por la
inyección de agua sobrante. Los resultados muestran que los terremotos
de Jones coinciden con una creciente oleada de presión en el subsuelo
achacable a cuatro de los mayores pozos de inyección del estado, a pesar
de estar a unos 20 kilómetros. Estos pozos de inyección a gran escala
llegan a necesitar 1.000 barriles de agua por cada uno de petróleo que
se obtiene, según el estudio.
Los cuatro pozos en cuestión han sido bautizados con
nombres como “Flower Power” y “Deep Throat” (Garganta Profunda). La
empresa propietaria, New Dominion, ha dicho que el estudio se basa en
“asunciones falsas”, según Science, pero se ha negado a responder preguntas.
Los autores abogan por aumentar los controles sobre este
tipo de explotaciones. “En los pozos que inyectan agua a mayor escala
sería deseable que hubiese un mayor control para determinar la presión
del fluido y cómo se expande por el subsuelo”, explica a Materia Barbara Bekins, hidróloga del USGS. Es
importante tener en cuenta que este problema no parece ser la norma,
sino la excepción. En el estado de Oklahoma hay unos 10.000 pozos de
inyección, resalta Bekins, y, por ahora, solo esos cuatro que funcionan
con un mayor volumen de agua han resultado ser problemáticos, según el
análisis.
Evaluaciones más estrictas
“Este estudio es importante porque cuantifica algo que ya se sabía”, opina José Martínez Díaz,
geólogo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y experto en
peligrosidad sísmica. “La relación entre las inyecciones y los
microterremotos era conocida, pero hasta ahora no se sabía hasta qué
magnitud llegaban esos terremotos”, comenta. “El problema”, añade,
“llega cuando hay una falla activa, que es lo que ha pasado en Oklahoma y
en Valencia con Castor”.
El trabajo alerta de que se trata de un fenómeno gradual y
que si se ven afectadas fallas mayores son posibles terremotos de
magnitudes más elevadas que podrían afectar incluso a la ciudad de
Oklahoma, con una población de unos 600.000 habitantes.
“Este es un tema equiparable al cáncer, sabemos mucho, pero
es mucho más lo que desconocemos, por eso es muy difícil predecir qué
sucederá hasta que las explotaciones ya estén en marcha”, reconoce Luis González de Vallejo, catedrático de ingeniería geológica de la UCM. En su opinión, las evaluaciones necesarias antes de abrir una explotación de fracking
deberían ser más estrictas a la luz de estudios como este y, sobre
todo, dice, “ser encargadas a un organismo independiente, y no a la
empresa que quiere la concesión como hasta ahora”.
Desde la asociación de empresas de fracking en España, Shale Gas España,
señalan que la “reinyección no es una técnica que se vaya a utilizar en
los proyectos de exploración de gas no convencional en España porque en
nuestro país no existen este tipo de depósitos asociados a la
producción de hidrocarburos”.
Científicos
independientes que han revisado un análisis de agua potable realizado
por las autoridades estatales de un residente de beber bien dicen las
firmas químicas que se encuentran en el agua pueden proporcionar “primer
vínculo concluyente de la nación” entre las operaciones de fractura
hidráulica y la contaminacion de acuíferos en Texas. Recordemos que en Wyoming ya se habia demostrado
Aunque
una investigación estatal – llevada a cabo por la Comisión de
Ferrocarriles de Texas, en respuesta a una queja oficial presentada por
el propietario de la tierra y el Condado de Parker residente Steve
Lipsky – dijo que encontró el análisis químico de las aguas poco
concluyentes, los expertos muestran los resultados dicen que la comisión
estaba en un error . “Y no sólo por un poco”, informa ABC-afiliado
local WFAA News quien compartió los resultados con varios científicos “,
pero por mucho.”
Lipsky dijo que se ha creído durante mucho tiempo que la fracturación
hidráulica en las inmediaciones en Barnett Shale era el culpable de la
creciente cantidad de metano y otros productos químicos en su agua
potable. Desde el año 2010, dice, crecientes cantidades de metano han
sido filtrando en el agua subterránea debajo de su tierra – lo
suficiente de él para que pueda iluminar literalmente el agua que sale
de su pozo siniestrado.
La compañía dice que no hay conexión entre el metano en el pozo de
Lipsky y su perforación, pero los científicos muestra los resultados del
análisis de agua – especialmente uno llamado un análisis isotópico
– dice la composición química muestra que son una coincidencia exacta
con el ser de gas de fracking en dos plataformas de extraccion cercanos –
llamados Butler y Teal – operados por recursos de la gama.
“El metano y números
de etano a partir de la producción de Butler y el trullo son
esencialmente exactamente lo mismo que a partir del pozo de agua de
Lipsky,” dijo el científico de la tierra Geoffrey Thyne de Wyoming, que
revisó los datos para WFAA “. Me dice que el gas es el mismo, y que el
gas en el pozo de agua de Lipsky se deriva de la formación de Barnett “.
Y el científico del suelo Bryce Payne de Pennsylvania – que él mismo
llevó a cabo el análisis del agua de Lipsky en 2013 – estuvo de acuerdo
con esa evaluación y le dijo a WFAA el gas en el agua de Lipsky
(mencionado en el informe del Estado como “bien el número 8″) es
claramente el resultado de operaciones fracking.
“El gas del pozo número 8 está viniendo del Barnett, y viene casi directamente del Barnett”, dijo Payne.
Thyne y Payne dijeron por separado WFAA que ellos creen que los
resultados de las pruebas podrían representar primer vínculo concluyente
del país entre el fracking y contaminación de acuíferos, aunque la
comisión estatal ha negado hasta ahora a reconocer la importancia de las
pruebas.
“Lo que parece que tenemos aquí es el primer buen ejemplo de que eso, de hecho, está ocurriendo”, dijo Thyne
Por primera vez una petrolera es
condenada a indemnizar a una familia de Texas (EE UU) que enfermó por la
proximidad a sus pozos de extracción de gas
Anteriormente ha habido acuerdos extrajudiciales para asegurarse una indemnización como elsiguienteCASO.
Cuando en noviembre de 2008 Lisa Parr empezó a padecer migrañas y vómitos
no se imaginaba que la veintena de pozos para la extracción de gas que
rodean su casa, en Decatur, Texas (EE UU), podían tener algo que ver con
sus problemas de salud. Sarpullidos, hemorragias y fiebres se sumaron a la larga lista de síntomas que durante los siguientes dos años la forzaron a ingresar varias veces en el hospital.
Su marido, Robert, y su hija, Emma, también enfermaron.
En 2011 la familia Parr demandó a la petrolera Aruba Petroleum. El
pasado 22 de abril, casualmente el Día de la Tierra, un tribunal condenó
a la empresa a indemnizar con 2,9 millones de dólares (2,1 millones de
euros) a la familia porque considera que sus dolencias están
relacionadas con las operaciones de fracking de los pozos de Aruba. Si los Parr llegarán a cobrar esa cantidad —el fallo puede
recurrirse— o si la sentencia puede considerarse un precedente, aún está
por ver. Lo que sí es cierto, y así lo han destacado los
medios estadounidenses durante estos días, es que se trata de la primera
indemnización millonaria por un caso de afectación a la salud
relacionado con el fracking, la controvertida técnica de extracción de gas natural que genera innumerables dudas medioambientales. El fracking,
o fracturación hidráulica, consiste en inyectar en el subsuelo agua a
presión mezclada con arena y sustancias químicas para liberar el gas que
se encuentra atrapado en la roca.
El caso es inusual no solo por el fallo y la cantidad, sino por el
mero hecho de haber llegado a un tribunal. Generalmente las demandas por
los efectos sobre el medio ambiente y la salud de esta técnica —que se
ha extendido por Estados Unidos durante la presidencia de Obama con la
promesa de aumentar la independencia energética del país— se han saldado
con acuerdos extrajudiciales e indemnizaciones económicas que nunca
salen a la luz. La de los Parr llegó a juicio y un jurado popular dio la
razón a la familia por cinco votos a favor y uno en contra.
El veredicto contempla el pago del equivalente a 198.000 euros por
pérdida de valor de la propiedad de los Parr, 180.000 por futuras
consecuencias para su salud, otros 288.000 por daños psicológicos y 1,4
millones por los problemas médicos causados hasta ahora. David Matthews,
uno de los abogados que ha representado a la familia, explicó a EL PAÍS
que la empresa nunca propuso un acuerdo extrajudicial y accedió a que
el caso fuera decidido por un jurado popular. “Estamos convencidos de
que la empresa tiene que pagar por su responsabilidad y, a pesar de que
un juicio puede resultar muy caro, siempre creímos que los Parr tenían
razón y que no había otra opción más que acudir a los tribunales”,
afirma.
La familia Parr alegó en su demanda que las operaciones de Aruba
Petroleum en las inmediaciones de su vivienda contaminaron el ambiente
haciendo enfermar a su familia y a su ganado y forzándoles a mudarse a
otra localidad. Según la firma de abogados que les asesoró, la técnica
de fracking implica el uso de centenares de componentes
químicos, incluidos algunos cancerígenos, que no son eliminados una vez
que entran en contacto con el terreno.
Aún hay pocos estudios que relacionen directamente las instalaciones
que usan esta técnica de extracción de hidrocarburos con posibles
perjuicios para la salud, explica el geoquímico e investigador del CSIC
Xavier Querol. “El problema son los componentes químicos de la mezcla de
líquido que se inyecta en el subsuelo. Muchos de ellos son tóxicos”,
señala. “Las empresas no desvelan qué sustancias emplean. Si se trata de
hidrocarburos aromáticos como el benceno, que es cancerígeno,
obviamente supone un peligro”, añade.
Precisamente, un estudio publicado en 2012 en la revista Science of the Total Environment encontró altas emisiones de contaminantes como el benceno. Según otro artículo publicado en diciembre pasado en la revistaEndocrinology,
entre el cóctel de sustancias que se emplean hay 12 consideradas
disruptores endocrinos, es decir, alteradores del equilibrio hormonal
que se relacionan con infertilidad y cáncer, entre otros problemas de
salud. Los investigadores de la Universidad de Missouri (EE UU) tomaron
muestras de agua en una zona con gran densidad de pozos y las compararon
con las de áreas menos explotadas. Descubrieron que la actividad
estrogénica, antiestrogénica, androgénica… era muy superior en la zona
con muchos pozos de fracking.
El examen de toxicología al que se sometió la familia Parr encontró
más de una veintena de químicos en su sangre, según los abogados de la
familia. En el caso de sus vecinos, un especialista en contaminación
ambiental detectó presencia de hidrocarburos como benceno, tolueno,
etilbenceno y xileno.
Hasta ahora, la mayoría de las demandas se ha centrado en los daños
materiales por deterioro del entorno, y no en los perjuicios a la salud.
La empresa Aruba Petroleum mantuvo durante el juicio que sus
operaciones cumplen con la regulación vigente y que no se le puede
relacionar directamente con los síntomas padecidos por esta familia.
“Esto indica que sigue siendo una corporación que no quiere asumir la
responsabilidad de los daños causados”, asegura el abogado de los Parr.
Según datos citados por The Wall Street Journal, más de 15
millones de estadounidenses viven a una distancia inferior a un
kilómetro y medio de un pozo de extracción. La resolución de la demanda
de los Parr puede abrir paso a nuevas reclamaciones similares y
convertirse además en un argumento a favor de los que rechazan esta
práctica. Sin embargo, fuentes jurídicas citadas por la cadena CNN afirman que es poco probable que un fallo así vuelva a repetirse, e incluso que la familia podría perder la apelación.
Varias autoridades han solicitado a la Administración Obama que
elabore nuevas regulaciones que ajusten las actividades de estas
empresas a estándares de calidad que tengan en cuenta los efectos
detectados hasta ahora. El presidente del Fondo para la Defensa
Medioambiental, Fred Krupp, planteaba el pasado fin de semana en la
revista Foreign Affairs la creación de un marco legal que reduzca los riesgos mientras protege los beneficios económicos de esta industria.
La asociación que representa a las empresas del fracking en España, Shale Gas España,
recuerda que la legislación medioambiental en Europa es mucho más
estricta que en Estados Unidos y que ¿garantiza? la protección del medio
ambiente y el control de los posibles ¿tóxicos?. En EE UU, el fracking
se ha beneficiado de varias lagunas en las leyes, como explica Scott A.
Elias, profesor de Ciencia Cuaternaria de la University of London en la
revista Earth and Environmental Science. El fracking
es la excepción en dos importantes leyes federales (la de agua potable y
la de agua limpia) al permitir la inyección de productos químicos
tóxicos en los pozos y la falta de tratamiento del agua sobrante que se
almacena. Además, las empresas, según recuerda Elias, no están obligadas
a revelar el cóctel de sustancias que usan, por considerarse secreto
industrial.
Ha habido acuerdos extrajudiciales para no llegar al final del juicio.
Fuente: Elpais.es
Articulo y fotos en ingles : Daily Mail
28 de abril de 2014 Publicado en Times union
Por Heather Leibowitz (directora de Medio Ambiente de New York) y Tony Avella (senador estatal demócrata por Queens).
Mientras que el gobernador Andrew Cuomo continúa
valorando si se debe permitir la fractura hidráulica en New York,
resulta importante recordar el peligroso pasado del fracking. Hace aproximadamente un año, un
operador de Ohio fue arrestado después de vertir unos 250,000 galones de
aguas residuales del fracking en el río Mahoning. Desde
entonces, apenas ha pasado un mes sin que algún nuevo incidente del
fracking se vaya sumando a la cifra de los daños causados. Los fluidos
del fracking fluyeron hacia los ríos y las comunidades de Colorado
durante la inundación del pasado otoño. Luego, los investigadores de
Pennsylvania encontraron altos niveles de material radiactivo en el
sedimento de un arroyo donde se descargaban los residuos del fracking
de una planta de tratamiento. En todo el país, el fracking
está contaminando el agua potable, las familias cercanas enferman por la
contaminación del aire, y convierte acres de bosques en zonas
industriales. Sin embargo, a medida que leemos las noticias o incluso los estudios revisados por pares científicos sobre el fracking,
a veces podemos olvidarnos que estamos hablando de personas reales
cuyas vidas han sido gravemente dañadas por esta sucia perforación. Judy Armstrong Stiles del
Condado de Bradford, Pennsylvania, nos habla de la presencia de bario y
arsénico en su agua potable, y luego en su propia sangre, después de que Chesapeake comenzara a perforar en sus tierras. El alcalde de Dish en Texas, William Sciscoe,
explica cómo las pruebas de calidad del aire, cerca de una estación de
compresión, encontraron sustancias causantes de cáncer en una
concentración 400 veces superior a los niveles de exposición máximos
recomendados por la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. .
Y luego está Jamie Coitsville,
en Ohio, quien descubrió bario, estroncio, tolueno y otros contaminantes
en su agua después de que 25 pozos de perforación comenzaran a
funcionar dentro de una milla alrededor de su casa. Eventualmente un taladro de perforación se colocó al lado de su casa, “lo más cerca que la ley permitía.”
No se dio aviso previo antes de los tres días consecutivos de
fractura hidráulica, las explosiones y el ruido “, eran como una pista
de aterrizaje.” Ahora, tiene a la vista los tanques de almacenamiento de
gas y los tanques de desechos tóxicos radioactivos desde la ventana de
su dormitorio.
Entre los muchos síntomas de Jamie, han perdurado los fuertes dolores abdominales, los vómitos y las infecciones renales e intestinales.
La han tenido que extirpar la vesícula biliar. En sus palabras, “el
peor efecto secundario” se lo contaron sus médicos, que al estar
embarazada pondría a su hijo en riesgo de tener defectos de nacimiento,
un riesgo que dice nunca tendrá.
Las palabras de estas personas merecen ser escuchadas en el debate nacional sobre el fracking. Es por eso que estamos apoyando “Historias de Shalefield”-
un libreto diseñado y publicado por los activistas locales que permite a
las personas afectadas por el fracking contar sus historias, con sus
propias palabras.
Por supuesto la gente de “Historias de Shalefield”
son sólo algunos de los muchos individuos y familias directamente
afectadas por las operaciones de fracking. En algunos casos, los
residentes afectados por el fracking no son capaces de hablar de sus
experiencias a causa de las órdenes de mordaza contenidas en sus acuerdos legales con el operador de la perforación.
En la llamada “Lista de los Harmed” se cuenta con más de 4.800 personas afectadas por incidentes relacionados con el fracking.
Estas tragedias personales son emblemáticas de lo que nos están
diciendo datos más amplios sobre la perforación. El otoño pasado, “Fracking en números”
informe publicado por el departamento de Medio Ambiente de Nueva York
documentó múltiples vías de contaminación del agua, miles de millones de
galones de desechos del fracking, cientos de miles de libras en la
contaminación del aire, y enormes emisiones del fracking en el
calentamiento global. El informe destaca que los pozos fracking
produjeron en todo el país, una estimación de 280 mil millones de
galones de aguas residuales en 2012 – lo suficiente para inundar de
aguas residuales la ciudad de Nueva York, una laguna tóxica de cuatro
pies de profundidad.
Dado el número y la gravedad de estas amenazas, la creación de un
galimatías normativo suficiente para proteger nuestra agua y nuestra
salud en general, parece inverosímil en el mejor de los casos y mucho
menos para hacerla cumplir en más de 80.000 pozos, además de en los
lugares de eliminación de residuos en todo el país.
Así que hoy, vamos a escuchar lo que las víctimas en “Historias de Shalefield”
nos están diciendo acerca de la tragedia de esta perforación sucia. A
pesar de que fue una victoria que el comisionado para la conservación
del medio ambiente del estado, Joe Martens ,
informara a los legisladores que no se considerarían permisos de
fracking en Nueva York hasta finales de abril de 2015, esto no es
suficiente.
Es hora de que Cuomo y los responsables de las decisiones en Albany
finalmente cierren la puerta a la perforación sucia en nuestro estado. Y
si nosotros hablamos lo suficiente a nuestros responsables en la
decisión, tal vez podamos evitar una edición en Nueva York de las “Historias de Shalefield.”
Como Director ejecutivo de ExxonMobil, el
trabajo de Rex Tillerson es promover la fracturación hidráulica y
combatir la supervisión reguladora . La petrolera es el mayor productor
de gas natural en los EE.UU utilizando esta técnica. (20/2/2014). La excepción es cuando una propiedad de Tillerson de un valor de $ 5.000.000 podría ser dañada .
Rex Tillerson, Director Ejecutivo (CEO, siglas en inglés) de
ExxonMovil, se ha unido a una demanda presentada por los residentes de
Bartonville, cercanos a la ciudad de Dallas en el estado de Texas, para
bloquear la construcción de una torre de agua de cerca de 50 metros; los
ciudadanos argumentan que su instalación es ilegal, que afecta al medio
ambiente por el ruido y las complicaciones del tráfico pero
principalmente, porque proporcionará agua para la extracción del gas
natural, uno de los negocios principales del poderoso corporativo.
Así lo publicó el periódico estadounidense The Wall Street Journal,
el pasado 20 de febrero, cuando un grupo de vecinos del Condado de
Bartonville en Texas, entre ellos el Director Ejecutivo de Exxon,
acudieron a la alcaldía del lugar para interponer una demanda que
detenga la instalación de la torre de agua.
Exxon
y su subsidiaria XTO amasan grandes cantidades de dinero por la
producción de gas natural, y es con ese pretexto que Tillerson, en su
papel de Director General de la petrolera, se lanza en contra de los
críticos del fracking, acusando que “la regulación del gobierno es
disfuncional por estar retrasando la recuperación económica
estadounidense, el crecimiento y la competitividad a nivel mundial.”
ExxonMovil es el mayor productor de gas natural en EU y para su
extracción se emplea la fracturación hidráulica o ‘fracking’, lo que
implica inyectar miles de galones de agua, mezclada con químicos, a
enormes presiones al subsuelo para fracturar las rocas de esquisto (gas
Shale) y obtener así el energético.
Sin embargo, al ser víctima de los efectos del ‘fracking’, en su
multimillonaria propiedad, Rex Tillerson ha sido blanco de críticas, de
algunos sectores de la prensa en su país, calificándolo de hipócrita y cínico, ya que se han demostrado los peligros del ‘fracking’ al medio ambiente y a la salud humana.
Aunque pueda parecer mentira, en
el país que muchas veces se pone como ejemplo de desarrollo avanzado,
el agua contaminada proveniente de la fracturación hidráulica se deja
evaporar, se esparce por las carreteras, se inyecta en pozos o
directamente se vierte en ciertos rios. 23/12/2013
Es por eso que el estado de Ohio está trabajando en una normativa
encaminada a descontaminar (“reciclar” le llaman ellos) el agua del
fracking para que esta pueda ser reutilizada de nuevo en pozos de
fracking. Está por ver si se podrá verter en los ríos.
Mas de la mitad del liquido de fracking que se “recicla” vertiéndolo procede de fuera del estado de Ohio. (ver noticia)
Michael McKenzie no quiso esperar a que el estado estableciera
nuevas reglas y el permiso para la planta de reciclaje de agua
residual del fracking que quería construir en el condado de Carroll.
Así que el dueño de la sede en Youngstown Iron Eagle Enterprises
compartió los diseños de su planta con los funcionarios del Departamento
de Recursos Naturales de Ohio, que han trabajado este año en el
proyecto de reglamentos para supervisar las operaciones de reciclaje.
Él dijo que quería cumplir con los estándares del estado antes de que se
establecieran.
“No queríamos tener que reinventar la rueda con esto”, dijo McKenzie
acerca de la planta, que puede limpiar hasta 14.000 barriles de aguas
residuales de fracking al día.
La planta de Iron Eagle en Sherrodsville, al este de New
Philadelphia, comenzó reciclando la semana pasada. Funcionarios de
Recursos Naturales todavía están trabajando en la normativa. Una copia del borrador muestra que la agencia
requeriría distancias mínimas entre las operaciones de reciclaje de
desechos y los arroyos, y que no se permitirán las plantas en las zonas
propensas a inundaciones. El proyecto de reglamento también requerirían
revestimientos de plástico y monitores para lagunas de desechos para
proteger las aguas subterráneas de las fugas. Los tanques de
almacenamiento tendrían que estar rodeado de repisas para contener
derrames.
Las reglas son el primer intento del Estado para regular el
nacimiento industrial del boom que nace de la perforación y fracturacion
del esquisto en Utica (Ohio).
“Creemos que las normas son fuertes y son un gran comienzo”, dijo Mark Bruce, un portavoz de los Recursos Naturales.
El Fracking consiste en bombear millones de galones de agua, arena y
productos químicos para romper el esquisto subterráneo y liberar el
petróleo y el gas atapado.Gran
parte de esa agua vuelve a subir con el gas y está contaminada con
productos químicos, sal, metales tóxicos y radiactivos.
Los desechos normalmente son enviados a Ohio y se inyectan en el
subsuelo en pozos de deposición. En 2012 se inyectaron 14,2 millones de
barriles de desechos bajo tierra. Más de la mitad de los residuos se
transporta en camiones a Ohio desde los pozos de fracking de Marcellus
Shale en Pennsylvania y West Virginia.
Las operaciones de reciclado ofrecen a las empresas de perforación
una manera de reutilizar el agua del fracking, lo que reduce los costos
de disposición y la necesidad de más agua dulce.
Tom Stewart, vicepresidente de la Asociación de Petróleo y Gas de
Ohio, se negó a discutir los detalles de las normas hasta que se hagan
públicos.
“Este es un nuevo territorio que está siendo abierto aquí”, dijo.
Trent Dougherty, un abogado del Consejo Ambiental de Ohio, dijo que
espera que el público tendrá la oportunidad de revisar y opinar sobre
los permisos antes de que el estado de los emite. No se sabe cuántas
plantas de reciclaje operan en Ohio.
“Hay muy poca participación del público en la
concesión de permisos de los pozos de petróleo y gas y de los (nuevos)
pozos de inyección”, dijo Dougherty.
Bruce dijo que el público tendrá un montón de aportaciones en la normativa.
“El proceso normativo está abierto en Ohio y
transparente, y ofrece una oportunidad para que cualquiera pueda
proporcionar comentarios y sugerencias”, dijo.
McKenzie dijo que está seguro de que su planta cumplirá con todos los requisitos para obtener un permiso estatal.
“Nos estamos asegurando de que un valioso recurso – el agua – se
pueda usar una y otra vez”, dijo. “La alternativa es un pozo de
inyección, donde nunca mas vuelve” (1)
Fuente: http://www.dispatch.com/content/stories/local/2013/12/23/rules-on-tap-for-recycling-frack-water.html (1)¿y entonces a donde va el agua contaminada que se ha inyectado hasta ahora en los pozos subterráneos ? Nota: En ningún
momento se especifica en el articulo periodístico que ocurre con los
metales pesados, radioactivos, el salitre y otros aditivos, que se
supone debería separar del agua la planta de “reciclado”.
Impresionante
experiencia vivida por una habitante de Texas (EEUU) cuya vivienda se
encuentra a menos de 100 metros de un pozo de fracking. Esta historia
personal se suma a otros igualmente aterradoras VER
Veronica Kronvall puede, incluso ahora,
recordar la emoción que sentió al comprar su casa en 2007. Era la
primera vez que era propietaria de una casa y, para celebrarlo, su tía
decoró la cocina con su color favorito, el púrpura: todo, desde el
microondas hasta los tazones.
Un primo suyo, tomó fotos de ella tumbada en el suelo de la habitación
que se convertiría en su dormitorio.Ella plantó rosas y aseguró que iba a
aprender jardinería.
Lo que Kronvall no imaginaba en ese momento, incluso aquí en el norte
de Texas, era que el bombeo del corazón de la industria del petróleo y
gas , cuatro años más tarde, perforaría cinco pozos detrás de su casa.
Los dos más cercanos están a 90 metros de su pequeña parcela de jardín y sus pipas verdes y tanques se ciernen sobre la cerca.
Al comenzar la perforación, Kronvall, de 52 años, comenzó a tener
hemorragias nasales, náuseas y dolores de cabeza. Su casa perdió casi un
cuarto de su valor y algunos de sus vecinos fueron a la ejecución
hipotecaria. “Su pacífica y humilde vida se convirtió en una pesadilla”,
dice ella.
Kronvall se trasladó desde el área de Fort Worth a la pequeña ciudad
agrícola de Ponder – población : 1400 – para encontrar paz y
tranquilidad , porque los precios de la vivienda eran asequibles y
también por la cercanía a su trabajo en el centro de investigación de la
Universidad del Norte de Texas.
Wesley y Beth Howard se mudaron al barrio de Remington Park, el mismo
año, dos puertas más abajo, después de hacer un pensamiento similar.
Está cerca del trabajo de Beth, es diseñadora gráfica en la
Universidad de Mujeres de Texas . Wesley, de 41 años , un ingeniero de
soporte de IBM, trabaja desde casa.
El vecindario estaba parcialmente construido , pero los constructores
dijeron que harían 150 nuevas viviendas, un parque y senderos en el
prado detrás de su casa .
“Esta fué la primera casa que tuvimos juntos”, dice
Wesley . “Nos planteábamos quedarnos aquí durante dos décadas. Era
nuestra esperanza, la esperanza de que esto crecería y mejorarían los
servicios…”.
En febrero de 2011 , Beth, de 31 años, acababa de enterarse que
estaba embarazada y la pareja se dió cuenta de la colocación de algunas
estacas de madera con tiras de plástico brillantes, detrás de su casa.
Kronvall las había visto también.Estaba de viaje por trabajo en una
conferencia, en mayo de 2011, cuando recibió una llamada de un vecino:
los trabajadores habían llegado con equipos de movimiento de tierra
pesada. Estaban a punto de perforar un pozo en el prado.
Ningún vecino recibió una notificación oficial, ya sea por parte de la empresa de energía o de las autoridades de la ciudad .
“La ley en ese momento no les exigía decirnos nada o dar
cualquier aviso público”, dice Wesley . ” Ellos podían aparecer por
sorpresa, y así lo hicieron . ” En ese momento, la ley de Texas no
obligaba a las compañías a que revelasen los productos químicos que se
utilizan para la perforación del pozo”.
Los trabajadores procedieron a aplanar la tierra e instalar una torre
de perforación roja y blanca de 60 metros de altura que asomaba por
encima de sus casas. Los convoyes de camiones articulados retumbaban por
la carretera principal . “Fué
terrible “, dice Kronvall . “Hubo una gran cantidad de golpes y sonido
metálico . El número de camiones era impresionante, los tubos de escape,
los gases en el aire… “
Kronvall dice que las actividades en el otro lado de la valla depositan una capa de polvo blanco en sus ventanas. Los trabajadores gritan por megafonía invadiendo la tranquilidad de su dormitorio.
La iluminación brillante atraviesa las cortinas y hace difícil dormir .
El estruendo de los camiones y el equipo hace temblar los cristales del
armario , y el olor – una mezcla ácida de productos químicos – penetra
en toda la casa .
“Mi esposa estaba embarazada y el equipo de perforación siempre estaba allí “, dice Wesley . Había mucho ruido de los
generadores diésel que eructaban hollín, y una mezcla nauseabunda de las
sustancias químicas que se mezclaban con el aroma de la cena. El ruido y los olores penetraron hasta la calle de al lado
, donde vive Christina Mills. Al igual que los Howard y Kronvall ,
Mills , de 65 años , se sintió atraída por Ponder, era su sueño y compró
la cuarta casa construida, cuando se mudó a esa ciudad en 2001. ” Pero
cuando esa torre de perforación había terminado, uno podía pensar que
estaba en Las Vegas “, dice ella.
Devon Energy Corporation , la empresa de perforación, ha instalado
una cortina de sonido para tratar de amortiguar el ruido. Devon – que
compró a George Mitchell , y se ha convertido en uno de los mayores
operadores en la extracción de gas de esquisto, dice que está
comprometido con el apoyo a los residentes.
” Siempre trabajamos para encontrar nuevas y mejores formas de hacer lo
que hacemos con el menor impacto posible sobre nuestros vecinos”, dice
Tim Hartley, un portavoz de Devon. ” Dondequiera que estemos,
queremos tener una operación saludable, segura , la mejor de la clase,
por lo que estamos comprometidos con eso puesto que estaremos durante
mucho tiempo”. El telón hizo poco para amortiguar el sonido o reducir los demás efectos de fracking
, dicen los residentes. El bebé de Los Howards, Pike , llegó varias
semanas antes. La pareja dice que no hay manera de saber si eso estaba
conectado a la fractura hidráulica , pero estaban muy nerviosos por
exponerlo a posibles sustancias químicas de ese proceso. ” Él bebé tenía
buena salud , pero todavía era un recién nacido”, dice Wesley .
“Cuando se puede
oler el escape de diesel y se tienen otros olores inusuales , y todas
las cosas que no sabemos acerca de lo que está pasando, puede ser muy
estresante. “No sabíamos lo que estábamos respirando, y eso hizo que el
regreso a casa fuese tan estresante”.
Dos puertas más abajo, dice Kronvall , sus ojos se humedecían conforme se acercaba a casa. Además de los episodios de náuseas y dolores de cabeza palpitantes, se dió cuenta de que, al sonarse la nariz, sangraba. “Tuve hemorragias nasales casi durante todo el proceso “, dice ella . Devon dice que no tiene conocimiento de ninguna queja sobre
los problemas de salud sufridos después de que comenzaran sus
actividades en Remington Park , aunque representantes de la empresa
asistieron a las reuniones públicas de 2011 , y fueron acusados por los
residentes de ser responsables de los problemas de salud . En respuesta ,
Hartley ha dicho: ” No sería apropiado para nosotros discutir
públicamente reclamaciones formulada.”
VIDEO DE UNA GRANJERA AMERICANA CONTANDO SU EXPERIENCIA CON EL FRACKING
El Papa Francisco ha posado con varias
camisetas en las que se podían leer los lemas ‘El agua vale más que el
oro’ y ‘No al fracking’, durante un encuentro con el director de cine y
senador argentino Fernando ‘Pino’ Solanas en el Vaticano, en el que
abordaron cuestiones relacionadas con el medio ambiente.
Tal y como recoge el diario argentino ‘Clarín’, Solanas le ha llevado inquietudes sobre lo que denomina “delitos ambientales”,
entre los que se encuentra principalmente el acuerdo que realizó el
Gobierno argentino con Chevron, “el cual representa el mayor desastre
ambiental en el Amazonas”, según ha sentenciado Solanas.
“Tuvimos un diálogo extenso y profundo
sobre el daño ambiental que se está produciendo en nuestro país y en el
mundo. El Papa Francisco me reveló que está trabajando una gran Encíclica sobre el Medio Ambiente“,
ha revelado el político. En el encuentro con el Sumo Pontífice también
estuvieron presentes Juan Pablo Olsson (Proyecto Sur CABA) y el fiscal
especialista en delitos ambientales, Gustavo Gómez.
El Miembro del Comité de Energía y Comercio Henry A.
Waxman, y Edward J. Markey miembro del Comité de clasificación Recursos
Naturales y Diana DeGette miembro del subcomité superior Supervisión
e Investigaciones dió a conocer un nuevo informe que resume los tipos,
volúmenes y contenidos químicos de los productos de fracturación
hidráulica utilizado por las 14 empresas de servicios de petróleo y gas más importantes.
El informe contiene el primer inventario nacional completo de los
productos químicos utilizados por las empresas de fracturamiento
hidráulico durante el proceso de perforación.
“El Fracking ha
ayudado a aumentar la producción de gas natural en los Estados Unidos,
pero debemos asegurarnos de que los nuevos recursos no vienen a expensas
de la salud pública”, dijo el representante Waxman. “Este informe
muestra que estas empresas están inyectando millones de galones de
productos que contienen sustancias químicas potencialmente peligrosas,
incluyendo carcinógenos conocidos.Instó a la EPA y el DOE para
asegurarse de que tenemos una fuerte protección en el lugar para evitar
que estas sustancias entren en el suministro de agua potable “. “Con nuestras vías fluviales y
agua potable en juego, es absolutamente necesario que el público
estadounidense sepa lo que hay en estos productos químicos de fracking”,
dijo el congresista Markey. “Este informe es el aspecto más completo
todavía en la composición de los productos químicos utilizados en el
proceso de fracturamiento hidráulico, y debe ayudar a la industria, el
gobierno y el impulso público estadounidense de una manera más segura
para extraer gas natural.” “Es profundamente inquietante
descubrir el contenido y la cantidad de sustancias químicas tóxicas,
como el benceno y el plomo, que se inyecta en el suelo sin el
conocimiento de las comunidades cuya salud podría verse afectada”, dijo
el representante DeGette. “De particular preocupación para mí es que nos
enteramos de que en el período de cuatro años estudiados, más de un
millón y medio de litros de sustancias cancerígenas se inyecta en el
suelo, en Colorado. Muchas empresas también fueron incapaces de siquiera
identificar algunos de los productos químicos que se usan en sus
propias actividades, por desgracia, subrayando que la divulgación
voluntaria de la industria no es suficiente para asegurar que los
beneficios económicos de la producción de gas natural no vienen a costa
de la salud de nuestras familias “.
Durante el último Congreso, el Comité puso en marcha una
investigación sobre la práctica de la fracturación hidráulica en los
Estados Unidos, pidiendo a la empresa de servicio de gas líder de
petróleo y para divulgar información sobre los productos que se utilizan
en este proceso entre 2005 y 2009. El personal del Comité Demócrata analizó los datos proporcionados por las empresas sobre sus prácticas, encontrando que:
Las 14 empresas de servicios de petróleo y gas más importantes
utilizaron más de 780 millones de galones de productos de fracturamiento
hidráulico, sin incluir agua añadida en el pozo. En general, las
empresas utilizan más de 2.500 productos de fracturación hidráulica que
contienen 750 productos químicos diferentes y otros componentes.
Los componentes utilizados en los productos de fracturamiento
hidráulico van desde sustancias generalmente inofensivos y comunes, como
la sal y ácido cítrico, a las sustancias extremadamente tóxicas, como el benceno y el plomo. Algunas empresas incluso utilizan el café instantáneo y cáscaras de nuez en sus fluidos de fracturamiento.
Entre 2005 y 2009, las empresas de servicios de petróleo y gas utilizan productos de fracturamiento hidráulico que contiene 29 sustancias químicas que son conocidos o posibles carcinógenos humanos,
regulado por la Ley de Agua Potable Segura (SDWA) por sus riesgos para
la salud humana, o aparece como contaminantes peligrosos del aire bajo
la Ley de Aire Limpio.
Los compuestos BTEX – benceno, tolueno, xileno y etilbenceno
– SDWA son contaminantes y contaminantes peligrosos del aire. El
benceno también es un carcinógeno humano conocido. Las empresas de
fracturamiento hidráulico inyectado 11,4 millones de galones de
productos que contienen por lo menos un producto químico BTEX en el
período de cinco años.
El metanol, que se utilizó en 342 productos de
fracturamiento hidráulico, fue el químico más utilizado entre los años
2005 y 2009. La sustancia es un contaminante peligroso del aire y está
en la lista de candidatos para la regulación de potencial bajo SDWA. El
alcohol isopropílico, 2-butoxietanol, y el glicol de etileno eran los
otros productos químicos más ampliamente utilizados.
Muchos de los fluidos de fracturamiento hidráulico contienen
componentes químicos que se enumeran como “propietario” o “secreto
comercial”. Las empresas usan 94 millones de galones de 279 productos
que contenían al menos un producto químico o componente que los
fabricantes consideran confidencial o un secreto comercial. En muchos
casos, las empresas de servicios de petróleo y gas no fueron capaces de
identificar estos productos químicos “propiedad”, lo que sugiere que las
empresas están inyectando fluidos que contienen productos químicos que
ellos mismos no pueden identificar.
Debido a una ruptura embargo, el comité está lanzando el informe esta tarde IEAD el lunes por la mañana.