miércoles, 27 de noviembre de 2013

El fracking también amenaza la reserva del Kalahari

El fracking también amenaza la reserva del Kalahari

A la ya conocida extracción de diamantes iniciada en los años ochenta en Botsuana, se está sumando el nuevo impulso de la fracturación hidráulica, que afectaría a la reserva del corazón del país


Imagen de archivo de la reserva de la Reserva de Caza del Kalahari Central./ Chris Merwe
Imagen de archivo de la Reserva de Caza del Kalahari Central. / Chris Merwe
La fracturación hidráulica amenaza a la Reserva de Caza del Kalahari Central. A la ya conocida extracción de diamantes iniciada en los años ochenta en Botsuana, se está sumando el impulso de una nueva actividad conocida como fracking, que afectaría a la reserva del corazón del país y puede provocar la disminución de los ya de por sí escasos recursos de agua con los que cuentan los bosquimanos, la comunidad que habita en este desierto africano.
La organización  OSISA (Open Society Iniciative for Southern Africa)  desveló el pasado lunes los planes del Gobierno botsuano con un mapa de las concesiones realizadas en la Reserva de Caza del Kalahari Central. En esta publicación, de la que también se ha hecho eco  el periódico inglés The Guardian, se explica cómo se han otorgado licencias comerciales para la extracción de gas que pueden poner en peligro la segunda reserva más extensa del mundo.
El fracking es la fracturación hidráulica de la roca para extraer gas natural. Para la consecución del gas, es necesario excavar pozos en los que se inyectan millones de litros de agua combinados con diversos productos químicos. El proceso contamina las aguas subterráneas, lo que puede provocar la pérdida de los limitados recursos de agua de que disponen los bosquimanos. Además, esta práctica aumenta la emisión de gases perjudiciales a la superficie y puede ser causa de temblor sísmico. 
Activistas y organizaciones ecologistas ya se han pronunciado contra estas concesiones e incluso existe un documental,  The High Cost of Cheap Gas, que informa sobre las graves consecuencias que la fracturación hidráulica puede tener en el medio ambiente.
Ante estas acusaciones, el Gobierno de Botsuana negaba cualquier tipo de fracturación hidráulica en la Reserva de Caza de Kalahari Central el pasado martes. "Actualmente no existen operaciones de fracking en el país, con excepción de distintas perforaciones de exploración de varias compañías", mantenía el ministro de Minerales, Energía y Recursos Hídricos, Onkokame Kitso Mokaila.
Sin embargo, la compañía sudafricana Sasol hacía público en su página su participación conjunta en tierras botsuanas con la multinacional energética australiana Origin Energy. Esta noticia desvela que las empresas han obtenido tres licencias para "determinar la cantidad de gas natural disponible y su viabilidad para su futuro desarrollo comercial". Su duración es de dos años y permiten estas actividades a lo largo de aproximadamente 3000 km2 en la región central de Botsuana.
Incluso el propio director de desarrollo de gas de Sasol, Steve Boden, comunicó que no se les requirió ningún tipo de plan de gestión ambiental para la obtención de las licencias. Con el Gobierno local intentando desmentir estas afirmaciones, los bosquimanos desconocen estas intenciones que ponen en peligro su hábitat. El pueblo indígena puede ahora ser testigo y víctima real de su expulsión de la reserva. Las intenciones del Gobierno de mejorar la vida de los bosquimanos y la excusa de que su estilo de vida de caza y recolección daña el ecosistema se convierten en pretextos que esconden intereses económicos y políticos.
Con los problemas derivados de la fracturación hidráulica, serán los propios bosquimanos los que no tengan más remedio que abandonar sus tierras. El uso de compuestos químicos para facilitar la degradación de la roca es necesario en la extracción del gas. Este vertido contamina las aguas subterráneas, por lo que pozos de agua potable utilizados por los bosquimanos pueden quedar obsoletos. Otra de las consecuencias directas del fracking es la contaminación del aire. Entre un 20% y un 50% del agua empleada en la extracción vuelve a la superficie trayendo gas metano, entre otros metales pesados, muy perjudicial para la atmósfera y que aumenta el calentamiento global.
Además, la proliferación de multinacionales interesadas en la extracción de gas ha provocado que el propio Gobierno de Botsuana ponga en peligro uno de sus atractivos turísticos. El impacto medioambiental que puede sufrir la región central del país es un revés para la Reserva de Caza del Kalahari Central. El parque nacional puede verse invadido por plantas energéticas, pozos y tuberías, más el ir y venir de camiones de gran tonelaje necesarios para transportar el gas extraído.
A la vez que el Gobierno botsuano arremete contra la organización Survival Internacional por boicotear su sector turístico con la campaña en defensa de los bosquimanos "Yo no voy a Botsuana", es el propio Ejecutivo quien paradójicamente puede ser el responsable de la caída de esta industria.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

el fracking está llegando a su fin


pagina original
 http://crashoil.blogspot.com.es/2013/11/el-fracking-se-fractura.html


La burbuja del fracking está llegando a su fin. Ya hace unos meses analizábamos la baja rentabilidad de los yacimientos de gas y de petróleo explotados con este método y lo económicamente absurdo de su explotación (especialmente en el caso del gas) y augurábamos un futuro nada brillante para su explotación, tanto en los EE.UU. como en el resto del mundo. En tan sólo nueve meses muchos de los malos presagios sobre la evolución de los yacimientos explotados mediante el fracking se han ido confirmando, y toda la burbuja financiera montada a su alrededor, sostenida por la falacia de que los EE.UU. serán pronto autosuficientes energéticamente, está a punto de desmoronarse. Recapitulemos.

Comencemos por las denuncias de la propia industria, engañada por las promesas alimentadas por los especuladores. Si ya en Agosto del año pasado Rex Tillerson, consejero delegado de Exxon Mobile, denunciaba a The New York Times que en el negocio del gas de fracking "todos hemos perdido hasta la camisa", este año el momento del lamentarse fue para Peter Voser, en el momento de cesar como consejero delegado de Shell, al recocer a Financial Times que de lo que más se arrepentía es de haberse metido en el fracking. Y es que en el frenesí del fracking en los EE.UU. se ha priorizado el cash inmediato por encima de la rentabilidad a largo plazo, asumiendo unas condiciones económicas (que los costes irían bajando y que los precios irían subiendo) que finalmente no se han dado. Los precios no suben porque el consumo de gas natural, después de una ligera alza durante los últimos años, parece haber tocado techo y en el último año se mantiene semejante al año pasado, incluso ligeramente inferior si miramos a los datos de consumo mensual de la Administración de la Información sobre Energía (EIA) del Gobierno de los EE.UU.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Desmitificando La Sombra del Fracking



Desmitificando
La Sombra del Fracking
El documental realizado por DocMiradas contiene un largo listado de generalizaciones y tergiversaciones en
relación a la técnica de la fracturación hidráulica. A continuación se presenta información objetiva y contrastada que corrige los infundados argumentos
presentes a lo largo de todo el vídeo:
“La Sombra del Fracking” afirma que: “
El proceso de fractura hidráulica es una nueva técnica.”
(01’04”)
La técnica de la fractura hidráulica(o fracking) que permite liberar el gas natural atrapado en las rocas de
esquisto no es nada nuevo. Este proceso se utiliza desde hace décadas tanto en los EE.UU., con 60 años de
experiencia, como en Europa. En la actualidad, se han perforado con esta técnica más de dos millones de pozos
en todo el mundo, 300 de ellos en el continente europeo.
“La Sombra del Fracking” afirma que: “
El gran problema son los cientos de aditivos químicos que las empresas no están obligadas a declarar.”
(01’46”)
No existen secretismos. La industria apoya la divulgación de los compuestos químicos utilizados durante la
fractura hidráulica a las autoridades competentes. Todos los aditivos están registrados en el código europeo
por excelencia, el código REACH, que regula la utilización de compuestos químicos. Todos los aditivos cumplen con las estrictas normas europeas y nacionales.
“La Sombra del Fracking” afirma que: “
No hemos podido contactar con las empresas. Cuando alguien no quiere hablar no da una buena sensación.”
(07’59”)
Al contrario, las compañías están abiertas a preguntas y agradecen la oportunidad de poder ofrecer datos
objetivos. De manera regular, se mantienen reuniones con representantes políticos y/o de asociaciones locales
con el fin de mantenerlos informados de las actividades de exploración/explotación y abordar al mismo tiempo
cualquier duda o preocupación que pueda surgir.
Las empresas que tienen concedidos permisos de exploración organizan visitas explicativas con técnicos de
las administraciones competentes y representantes políticos para ver en primera persona cómo se desarrollan
los trabajos. La voluntad de la industria es extender este programa al mayor número de personas y ciudadanos
posible.
“La Sombra del Fracking” afirma que: “
El principal temor es la contaminación del agua.”
(10’10”)
El agua que se utiliza en la fractura hidráulica, a más de 3.000 metros de profundidad, no puede ascender
los miles de kilómetros en dirección vertical que la separan de los acuíferos, un espacio que además está
cubierto por múltiples estratos de rocas impermeables. Por lo tanto, no existe ninguna conexión posible entre
los acuíferos y las rocas donde se encuentra atrapado el gas natural.
Además, los pozos se aislan del subsuelo y los acuíferos a través de una doble barrera protectora de
acero ycemento. Las empresas que trabajan en la exploración y explotación del gas son las primeras interesadas en asegurar que nada se filtre al medio ambiente y viceversa. Todos los pozos superan pruebas de presión antes de realizar la fractura hidráulica y su actividad se monitoriza constantemente para garantizar la seguridad de las operaciones. En otras palabras, si el pozo está bien hecho, no hay filtraciones.
“La Sombra del Fracking” afirma que: “
Se utilizan más de 900 productos químicos y en algunos casos solo se conoce un 20% o 30%
de su composición, es decir, que hay otras cosas que se están inyectando y no sabemos
cuáles son.”
(12’46”)
Cerca del 99,95% del fluido de la fractura hidráulica se compone de agua y arena con cantidades
 mínimas de aditivos (por lo general entre 3 y 12 sustancias químicas dependiendo de las características de la roca que haya que fracturar). Los químicos representan, por lo tanto, un porcentaje minúsculo de la mezcla
(en algunos casos menos del 1%), están presentes en productos de limpieza del hogar, cosméticos o alimentos y se utilizan solo para fines específicos como la reducción de las bacterias o la mejora de la productividad del pozo.

“La Sombra del Fracking” afirma que: “
Está claro que va a haber una afectación a la salud dependiendo de la dosis y de la distancia.”
(13’08”)
Existen numerosos estudios que demuestran lo contrario. Por ejemplo, en Mayo 2012 la Agencia Federal
Alemana de Geociencias y Materias Primas certificó que la exploración del gas natural no convencional es
segura tanto para los seres humanos como para el medio ambiente siempre y cuando se respeten las mejores
prácticas desarrolladas por la industria.
Por otro lado, la industria se compromete a salvaguardar la seguridad y salud de las comunidades y del medio
ambiente. Por ejemplo, las aguas que se recuperan tras la fractura hidráulica se depositan en una instalación
certificada para su tratamiento y/o reciclaje. El tanque se protege de manera que en ningún caso estas aguas
pueden contaminar el medio ambiente o ser perjudiciales para la salud.

“La Sombra del Fracking” afirma que: “
En España ninguna de las concesiones ha ido acompañada de una evaluación de impacto
ambiental.”
(13’30”)
El procedimiento de obtención de permisos ambientales está ampliamente regulado en la legislación
española. Para los trabajos de exploración previstos en las concesiones se regula como procedimiento de
obligatorio cumplimiento la presentación, por parte de los operadores, de un Documento Ambiental donde se
describe de manera detallada los trabajos a realizar y las medidas de control ambiental a implementar.
 Este documento es valorado por las administraciones competentes y consultado con diferentes estamentos
y organizaciones interesadas
(incluidos ayuntamientos, ONGs, organismos de cuenca, etc.)
.
“La Sombra del Fracking” afirma que: “
En ocasiones aparece metano en el agua potable”
(15’17”)
Incluye la escena del documental americano Gasland en el que un ranchero provoca una gran
llamarada acercando el mechero al grifo.”
(15’21”)
 El metano está presente naturalmente en hasta el 30% de todos los pozos de agua potable en los EE.UU. Se ha
demostrado que las imágenes de los grifos en llamas en el documental Gasland no tienen ninguna relación
con la exploración o explotación del shale gas.
De acuerdo con la autoridad estatal encargada de supervisar el desarrollo de los recursos naturales, Colorado
Oil&Gas Conservation Commission (COGCC), Gasland atribuye erróneamente a la fractura hidráulica varios
casos de contaminación del agua por metano. De hecho, las investigaciones del COGCC concluyen que “los
pozos en cuestión contenían metano biogénico [es decir, metano natural] que no se originó por la fractura
hidráulica.”
Por último, existen numerosos ejemplos documentados de este fenómeno en zonas en las que jamás se había
realizado fracturación hidráulica.
“La Sombra del Fracking” afirma que: “
El fracking podría liberar de las rocas metales pesados y
otros materiales radiactivos.”
(16’06”)
Como cualquier actividad industrial, la exploración y producción de hidrocarburos conlleva una serie de riesgos
que gracias al uso de tecnología punta y a una monitorización constante se pueden controlar. Además, la
fractura hidráulica es un proceso que se lleva a cabo bajo la supervisión de diferentes administraciones y está
regulado estrictamente tanto a nivel nacional como europeo.
“La Sombra del Fracking” afirma que: “
La fracción puede ser responsable de terremotos en las
zonas cercanas”
(20’04”)
Antes de realizar la fractura hidráulica, las compañías estudian a fondo la geología de la zona para anticipar
cómo responderá la roca, y garantizar así la seguridad de todo el proceso. La estimulación hidráulica se ha
utilizado en más de dos millones de pozos de todo el mundo, durante más de 60 años, y en ese tiempo sólo
se han registrado dos casos de sismicidad asociados a ella. Ambos en el Reino Unido, en Lancashire, de 1,5
y 2,4 en la escala Richter. Para poner estas cifras en contexto: los seísmos menores de 3 en esta escala son
imperceptibles por las personas. Y en el caso de los menores de 2, el Servicio Geológico Británico, no es capaz
de distinguirlos del tráfico en áreas urbanas. El empleo de las mejores prácticas disponibles aleja incluso la
posibilidad de estos mínimos niveles de actividad sísmica.

Una breve revisión sobre el estado de la ciencia con el Fracking

Una breve revisión sobre el estado de la ciencia con el Fracking

La Comisión Europea (CE) está llevando a cabo una consulta pública sobre el futuro desarrollo de los combustibles fósiles no convencionales, como el cuestionado Fracking, invitando a toda persona interesada en compartir su punto de vista sobre los proyectos hasta el 20 de marzo de 2013. Ante todo esto, ¿cuál es el estado de la ciencia sobre el fracking?
Hasta este momento, la CE no se ha pronunciado de forma clara al respecto pero quien sí lo ha hecho, ha sido la Eurocámara, pues lo que ha pedido ha sido cautela con los permisos de extracción.
Los proyectos de Fracking en algunas comunidades de España, están bastante avanzados, aunque en Cantabria hay una marcha atrás en las concesiones con la prohibición de las técnicas de Fracking.

A nivel estatal, Industria ha ido autorizando las concesiones para la exploración e investigación de los posibles pozos en los que obtener el gas de esquisto (siempre con los correspondientes estudios de impacto ambiental y la correspondiente vigilancia ambiental como en cualquier industria de este tipo) y ha rechazado recientemente la petición de moratorias presentadas por algunos grupos como Izquierda Plural
Fracking: Luces y sombras
El fracking, shale-gas o fractura hidráulica en castellano, es una técnica ya desarrollada en 1860 aunque no fue hasta 1949 cuando la técnica comenzó a tener cierta fuerza al poder emplearse el agua para la fractura hidráulica y no fue hasta el periodo comprendido entre 1980 y 2000 cuando la compañía texana Mitchell Energy mejora la técnica mediante al alcanzar depósitos de petróleo y gas en roca muy poco porosa e inyectar miles de toneladas de agua con arena y hasta 260 productos químicos diferentes, para crear en ella grietas de hasta 800 metros para favorecer la salida del gas al exterior.
El “fracking” se usa en aproximadamente 90% de los pozos operativos en la actualidad, y entre 60 y 80% de los nuevos pozos, lo requerirán para seguir siendo viables, aunque es una técnica con una gran cantidad de críticos tanto a nivel de grupos ecologistas como por científicos (véase el famoso documental de Gasland), por los efectos sobre el medio natural, especialmente en lo relativo a la contaminación de los acuíferos por todos los productos químicos que se emplean para la extracción del gas durante la inyección de agua a la roca, así como una elevada producción de gases de efecto invernadero; principalmente metano.
Diversos estudios recientes (Osborn et al., 2011), son muy críticos con esta técnica por la contaminación de los acuíferos con metano al analizar 68 pozos de agua subterránea en cinco condados de Pensilvania y Nueva York. En otro estudio (Walter, G.R. et al., 2012) se veía cómo las actividades asociadas al fracking podían incrementar las emisiones de radón a la atmósfera en aquellos terrenos graníticos.
A still from the film Gasland by Josh Fox
Contaminación por metano en agua potable  (Fragmento de la película Gasland de Josh Fox)
Una de las grandes críticas que se les ha hecho a estos trabajos, es que la contaminación de las aguas se producía de forma natural y el Fracking no sería el causante de dicha contaminación (Warner, N.R. et al, 2012) aunque se pedía una mayor investigación, y que cualquier actividad en esa zona sería susceptible de incrementar el radón atmosférico y que en caso de que en realidad tuviera relación directa con el fracking, existirían sistemas de contención de los gases.
En otro estudio de la Universidad de Cornell (Howarth et al., 2011), se apuntaba que el proceso global del fracking produce más GEI de lo que se esperaba, lo que ponía en duda la limpieza de esta técnica al ser peor que la quema de carbón, aunque hay quejas de que el supuesto riesgo en realidad era exagerado.
En un estudio realizado en Colorado, se veía cómo las emisiones de metano a la atmósfera, se incrementaban en cantidades muy elevadas y que por tanto, generarían un riesgo sobre la salud de la población local. En un artículo de unos meses después en JAMA, se volvía a alertar sobre la posibilidad del riesgo para la población local (Véase también PBS NewsHour  ‘Fracking’ for Natural Gas Continues to Raise Health Questions).
En Octubre de 2012, se publicó en el NEJM una durísima carta de diferentes colectivos médicos americanos, sobre cómo la legislación médica cada vez impedía un mayor contacto médico-paciente y se aprovechaba para denunciar la imposibilidad de que existía en algunos estados americanos (Pennsylvania, Ohio, Colorado, y Texas) para informar correctamente a la población local acerca de los posibles peligros que podría suponer el fracking para la población local.
Por último, dentro de los peligros que se le suponen al fracking, se relacionó la existencia de terremotos con las operaciones de fracking en Ohio, Oklahoma, Wyoming e incluso en Reino Unido lo que provocó que el estado de Ohio suspendiera los pozos en los que se estaba realizando esta técnica. La realidad como nos mostró un interesante artículo en New Scientist y como veremos posteriormente, es que este riesgo era muy pequeño.
Las últimas revisiones científicas sobre el Fracking
Ante todas estas denuncias, uno de los trabajos científicos más completos acerca del Fracking fue el desarrollado por la Royal Society, a petición del Gobierno Británico a cuenta de los terremotos que en teoría se habían producido por culpa del Fracking.
La revisión de la Royal Society establecía que el Fracking era una técnica segura, siempre y cuando se tuvieran en consideración normativas de seguridad claras y estrictas para lo que habría que desarrollar una fuerte regulación (Informe final completo en pdf).
Además, el Fracking era una causa poco probable de contaminación en aguas subterráneas, siempre y cuando la extracción de realizara a profundidades de varios cientos de metros o varios kilómetros y que en el caso del Reino Unido, debido a su morfología, la contaminación de los acuíferos suprayacentes, serían raras y que en caso de producirse contaminación superficial, se debería a pozos defectuosos por lo que cada pozo y por tanto cada permiso de extracción, tendría que contar con una serie de expertos independientes especialistas que revisaran cada uno de los diseños.
Por otra parte, los riesgos sísmicos son bajos y en el caso de producirse, serían igual o menores que los inducidos por la minería de carbón y los requerimientos de agua, deberían de ser gestionados de forma sostenible, tanto en el uso del agua como en su depuración para reducir el uso del agua. Por último en lo relativo a huella de carbono producida la extracción de gas, se necesitaba más investigación.
Otra opinión parecida, es la de la American Geophysical Union con conclusiones muy parecidas a las de la Royal Society aunque en el caso americano, el posible riesgo de terremotos es algo mayor debido a las condiciones geológicas de algunos estados de Estados Unidos, pero que no hay datos suficientes como para relacionar de forma clara fracking y terremotos y que en el caso de que existieran, serían iguales que los ocasionados durante las operaciones de extracción de petróleo como ocurre en Oklahoma, aunque se tendría que seguir vigilando.
En cuanto a los problemas ocasionados por las aguas residuales ocasionadas durante el proceso de extracción, esto se podría solucionar con plantas de tratamiento de aguas residuales en los lugares de extracción tal y como ocurre con cualquier industria alimentaria o industria minera por lo que se instaba a la EPA a seguir con el seguimiento medioambiental.
En el caso de Estados Unidos, el país dónde estas técnicas están más avanzadas debido a las condiciones geológicas de Estados Unidos, la EPA no está muy a favor de las técnicas de fracking, y aunque la normativa es propia de cada Estado, la EPA realiza un seguimiento al detalle de cada uno de los pozos de extracción con paralizaciones inmediatas en cuanto observa problemas.
shale
Mapa de las bolsas de gas susceptibles de ser aprovechadas por Fracking en Estados Unidos en el año 2011. Mapa de U.S. Energy Information Administration (EIA)
 proyección fracking
Proyección hasta 2035 de la producción de gas obtenido por fracking en Estados Unidos frente a los métodos tradicionales. Gráfico de  New Scientist
Actualmente, la EPA está trabajando en un nuevo informe mucho más amplio con el seguimiento al detalle de todos los pozos de extracción de Estados Unidos, para su publicación en 2014 cuando tengan datos significativos a favor o en contra de las técnicas de Fracking, ya que como ocurre con toda actividad, no se puede decir que no ni que sí, inmediatamente… Weinhold (2012)  realiza una interesante revisión de la situación del fracking en Estados Unidos
El único punto, que todas las revisiones científicas ponen de manifiesto, es el tema de las emisiones de metano y que aún no se ha logrado solucionar correctamente su problemática a nivel de emisiones y de contaminación (gas con un efecto de 21-24 veces más fuerte que el CO2 sobre la atmósfera), aunque hay técnicas para mitigar el impacto bastante avanzadas y con buenos resultados como los sistemas de secuestro de carbono en subsuelo o su empleo para biorreactores.
A pesar de estas mejoras, una reciente investigación gubernamental en Australia alertaba de que las emisiones de metano eran muchísimo mayores de las inicialmente previstas lo que podría hacer que se prohibiera/limitara el uso de la técnica tal porque las técnicas de fracking, podrían provocar que se cambiara la estructura del suelo, dejando escapar más metano a la atmósfera (el trabajo se encuentra actualmente en revisión).
De todas formas, conviene ser cautos en especial con todos los informes tanto en contra como a favor del fracking, como se ha visto recientemente con un informe realizado por Charles Groat, antiguo jefe de U.S. Geological Survey para la Universidad de Texas en el que a muy grandes rasgos, se decía que no había grandes motivos para la preocupación pero ahora se ha visto por un informe de la propia Universidad, en el que se alertaba sobre que este antiguo jefe tenía un conflicto de intereses con una empresa de fracking, por la que no había informado previamente tal y como explican en Science, y por tanto los resultados finales, podrían haber estado influenciados por esta relación. Quizás, uno de de los mejores resúmenes acerca de toda esta polémica era el que hacía Scientific American en un editorial en Octubre de 2011 con un claro Safety First, Fracking Second.
A pesar de las dudas que pueden surgir con el tema tal y como ocurre con cualquier nueva tecnología, observamos que, a día de hoy, las actividades de Fracking son seguras y no tienen por qué ser perjudiciales para el medio ambiente y para la salud pública ya que existen alternativas con las que mitigar el impacto. 
En cualquier caso, todas estas actividades, deberían de contar con una reglamentación dura y lo que es quizás más importante, un seguimiento medioambiental fuerte de forma que en cualquier momento que se detecta niveles superiores a los permitidos, parar la actividad.
Andrés Rodríguez Seijo (@andresrguez)

IMPACTOS DEL PETRÓLEO Y GAS DE PIZARRA SOBRE EL MEDIO AMBIENTE Y SOBRE LA SALUD HUMANA.


IMPACTOS DEL PETRÓLEO Y GAS DE PIZARRA SOBRE EL MEDIO AMBIENTE Y
SOBRE LA SALUD HUMANA.
Resumen
Este estudio discute los posibles impactos de la fractura hidráulica sobre el medio ambiente y sobre
la salud humana. Los datos cuantitativos y los impactos cualitativos se toman de la experiencia en
los EEUU, ya que la extracción de gas de pizarra en Europa todavía está en pañales, mientras que
los EEUU tienen ya más de 40 años de experiencia habiendo perforado más de 50.000 pozos.
También se evalúan las emisiones de gases de efecto invernadero en una revisión crítica de la
bibliografía existente y con cálculos propios. Se reexamina la legislación europea con respecto a las
actividades de fractura hidráulica y también se dan recomendaciones para trabajos futuros. Los
recursos potenciales de gas y la futura disponibilidad del gas de pizarra son discutidas frente al
suministro actual de gas y su probable desarrollo futuro.
Este documento fue una petición de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad
Alimentaria del Parlamento Europeo. El documento íntegro original en Inglés se puede descargar
de:
http://fracturahidraulicano.files.wordpress.com/2011/07/shale-gas-pe-464-425-final.pdf
AUTORES:
Sr Stefan LECHTENBÖHMER, Instituto Wuppertal para el Clima, el Medio Ambiente y la
Energía.
Sr Matthias ALTMANN, Ludwig-Bölkow-Systemtechnik GmbH
Sra Sofia CAPITO, Ludwig-Bölkow-Systemtechnik GmbH
Sr Zsolt MATRA, Ludwig-Bölkow-Systemtechnik GmbH
Sr Werner WEINDRORF, Ludwig-Bölkow-Systemtechnik GmbH
Sr Werner ZITTEL, Ludwig-Bölkow-Systemtechnik GmbH
ADMINISTRADOR RESPONSABLE
Lorenzo VICARIO
Policy Department Economic and Scientific Policy
Parlamento Europeo
B-1047 Bruselas
E-mail: Poldep-Economy-Science@europarl.europa.eu
VERSIONES LINGÜÍSTICAS
Original: EN
Resumen ejecutivo: DE/FR
SOBRE EL EDITOR
Para contactar con el Departamento de Políticas o suscribir a su boletín por favor escribir a:
Poldep-Economy-Science@europarl.europa.eu
Manuscrito completado en Junio de 2011.
Bruselas, © Parlamento Europeo, 2011.
NOTA LEGAL
Las opiniones expresadas en este documento son responsabilidad de los autores y no representan,
necesariamente, la posición oficial del Parlamento Europeo.
Se autoriza la reproducción y traducción para propósitos no comerciales, siempre y cuando se cite la
fuente y se le de una nota previa al editor y se le envíe una copia.
RESUMEN EJECUTIVO
RECOMENDACIONES
No hay ninguna Directiva global para una ley Europea de Minas. Un análisis detallado,
exhaustivo y accesible públicamente del marco regulatorio acerca de la extracción del gas de
pizarra y el petróleo de rocas duras no está disponible y debería ser desarrollado.
El marco regulatorio actual de la UE sobre la fractura hidráulica, que es el elemento central
en la extracción de gas de pizarra y petróleo de rocas duras, tiene varias lagunas. Lo que es
más importante, el umbral para llevar a cabo Evaluaciones de Impacto Ambiental sobre las
actividades de fractura
hidráulica en extracción
de hidrocarburos está puesto mucho más alto
que en cualquier actividad industrial de este tipo, y por tanto, debería ser disminuido
sustancialmente.
La cobertura de la Directiva marco del agua debería ser reevaluada con especial atención en
las actividades de fractura y sus posibles impactos en el agua de superficie.
En el marco de un Análisis de Ciclo de Vida (ACV), una buena herramienta para evaluar los
beneficios globales para la sociedad y sus ciudadanos podría ser un minucioso análisis
coste/beneficios. Debería ser desarrollada una aproximación armonizada para ser aplicada
aen toda la UE27, basada en qué autoridades responsables pueden realizar sus evaluaciones
ACV y debatirlas con la ciudadanía.
Debería ser evaluado si el uso de productos químicos tóxicos debería, en general, ser
prohibido. Por lo menos, todos los productos químicos utilizados deberían ser revelados
públicamente, el número de productos químicos permitidos debería ser restringido y su uso
debería ser monitorizado. Las estadísticas sobre las cantidades inyectadas y el número de
proyectos deberían ser recopilados a nivel Europeo.
Las autoridades regionales deberían ser reforzadas para tomar decisiones sobre proyectos
que impliquen fractura hidráulica. La participación pública y las evaluaciones ACV deberían
ser obligatorias para tomar estas decisiones.
Donde los permisos de proyectos estén concedidos, la monitorización de los cursos de agua
superficial y las emisiones a la atmósfera deberían ser obligatorios.
Deberían ser recogidas quejas y estadísticas sobre accidentes a nivel Europeo. Donde los
proyectos estén permitidos, una autoridad independiente debería recoger y examinar las
quejas presentadas.
Dada la compleja naturaleza de los posibles impactos y riesgos para el medio ambiente y la
salud humana de la fractura hidráulica, debería dársele consideración a desarrollar una
nueva Directiva a nivel Europeo regulando todas las cuestiones sobre este área de una
manera exhaustiva.
IMPACTOS MEDIOAMBIENTALES
Un impacto inevitable de la extracción del gas de pizarra y el petróleo de piedras duras es la alta
ocupación del terreno debido a las plataformas de perforación, aparcamientos y áreas de maniobras
para camiones, equipamiento, procesado del gas e instalaciones de transporte, así como carreteras
de acceso. Posibles impactos graves son las emisiones a la atmósfera de contaminantes,
contaminación de aguas subterráneas debidas a caudales de fluidos o gases debidos a escapes o
vertidos, fugas del líquido de fracturación, y descargas no controladas de aguas residuales.
Los fluidos para la fractura contienen sustancias peligrosas, y el flujo que se obtiene después de la
fractura además contiene metales pesados y materiales radiactivos procedentes del yacimiento. La
experiencia de los Estados Unidos nos enseña que se producen muchos accidentes, los cuales
pueden ser dañinos para el medio ambiente y para la salud humana.
Las violaciones de requisitos legales documentadas ascienden a un 1-2% de todos los permisos de
perforación. Muchos de estos accidentes son debidos a tratamientos incorrectos o equipos con
fugas. Además, la contaminación de aguas por el metano, en casos extremos lleva a la explosión de
edificios residenciales, y el cloruro de potasio lleva a la salinización de aguas potables, como ha
sido recogido en las cercanías de pozos de gas. Estos impactos se multiplican ya que las
formaciones de pizarras se desarrollan con una alta densidad de hasta seis plataformas por km².
EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO.
Las emisiones no deseadas de Metano de los procesos de fractura hidráulica pueden tener un
impacto inmenso en el balance de gases de efecto invernadero. Evaluaciones existentes dan un
rango de 18 a 23 g de gases CO
2
-equivalentes por MJ para el desarrollo y producción de gas natural
no convencional. Las emisiones debidas a la intrusión del metano en los acuíferos todavía no ha
sido evaluada. Sin embargo, las emisiones específicas de cada proyecto podrían variar en un factor
de hasta diez, dependiendo de la producción del metano en el pozo en cuestión.
Dependiendo de múltiples factores, las emisiones de gases de efecto invernadero relativas a su
contenido en energía son tan bajas como las del gas convencional transportadas largas distancias o
tan altas como el carbón de antracita considerando su ciclo de vida completo, desde la extracción a
la combustión.
MARCO REGULATORIO DE LA UE
El propósito de una ley sobre minas es proveer de un marco legal para las actividades mineras en
general. El objetivo es facilitar un sector industrial próspero, un suministro seguro de energía y
asegurar suficiente protección para la salud, la seguridad y el medio ambiente. A nivel de la UE, no
hay un marco global para las actividades mineras.
Sin embargo, existen cuatro Directivas específicamente diseñadas para las actividades mineras.
Además, hay un sinfín de Directivas y Regulaciones que afectan a la industria extractiva que no son
específicas de las actividades mineras.
Centrándose en las leyes regulatorias concernientes al medio ambiente y a la salud humana, fueron
identificadas las 36 Directivas más relevantes: aguas, protección del medio ambiente, seguridad
laboral, protección de las radiaciones, desechos, productos químicos y accidentes asociados.
Debido a la multitud de legislación relevante en varios campos, los riesgos específicos de la fractura
hidráulica no están suficientemente cubiertos. Fueron identificadas nueve lagunas graves:
1
. falta de
una Directiva marco sobre actividades mineras,
2.
umbral insuficiente en la Directiva de Evaluación
de Impacto Ambiental (EIA) para la extracción de gas natural,
3.
no obligatoriedad de la
declaración de materiales peligrosos,
4.
no se requiere la supervisión de productos químicos que
permanecen en la tierra,
5.
no existe una Referencia de Mejor Técnica Disponible (RMTD) para la
fractura hidráulica,
6.
Los requerimientos para el tratamiento de las aguas desechadas no están
definidos suficientemente, y las capacidades de las instalaciones de procesamiento de aguas son
probablemente insuficientes si las inyecciones subterráneas de residuos van a ser prohibidas,
7.
participación pública insuficiente en la toma de decisiones a niveles regionales,
8.
efectividad de la
Directiva marco del agua insuficiente y
9.
Análisis de Ciclo de Vida no obligatorios.
DISPONIBILIDAD DE LOS RECURSOS DE GAS DE pizarra Y SU ROL EN UNA
ECONOMÍA BAJA EN CARBONO.
El potencial de la disponibilidad de gas no convencional debe ser vista en el contexto de la
producción de gas convencional:
La producción de gas Europea ha estado en un pronunciado declive durante muchos años, y
se espera que disminuya en un 30 por ciento o más hasta 2035;
Se espera que la demanda Europea siga creciendo hasta 2035;
Las importaciones de gas natural aumentarán inevitablemente si estas tendencias se hacen
realidad;
No está garantizado, en ningún caso, que las importaciones adicionales requeridas del orden
de 100 billones de m
3
al año o más puedan hacerse realidad.
Los recursos de gas no convencional en Europa son demasiado pequeños para tener una influencia
sustancial en estas tendencias. Esto se mantiene aún más, ya que los perfiles de producción típicos
permitirán extraer solo cierta parte de estos recursos. Además, las emisiones de gases de efecto
invernadero de los suministros de gas no convencional son significativamente más altos que los de
los suministros de gas convencional.
Las obligaciones ambientales también aumentarán los costes de los proyectos y retrasarán su
desarrollo. Esto reducirá el potencial impacto posterior.
Es muy probable que inversiones en proyectos de gas de pizarra -si es que llegan a existir- podrían
tener un impacto de corta duración en el suministro de gas, en un momento en que la señal dirigida
a los consumidores debería ser la de reducir su dependencia mediante el ahorro, las medidas de
eficiencia y sustitución.
CONCLUSIONES
En unos tiempos en que la sostenibilidad es la clave de futuras operaciones, se puede cuestionar si
la inyección subterránea de productos químicos tóxicos debería ser permitida, o si debería ser
prohibida, ya que tal práctica podría restringir o excluir cualquier uso posterior de la capa
contaminada (p. ej. para propósitos geotérmicos), ya que los efectos a largo plazo no han sido
investigados. En un área activa de extracción de gas de pizarra, se inyectan sobre 0,1-0,5 litros de
productos químicos por metro cuadrado. Esto cobra más importancia, ya que los yacimientos
potenciales de gas de pizarra son demasiado pequeños para tener un impacto sustancial en la
situación del suministro del gas Europeo.
Los privilegios actuales para la exploración y extracción de petróleo y gas deberían ser reevaluados
en vista del hecho de que los riesgos y cargas medioambientales no son compensadas por su
correspondiente beneficio potencial ya que la producción específica de gas es muy baja.